lunes, 28 de diciembre de 2015

martes, 22 de diciembre de 2015

ALFRED BESTER; “¡TIGRE!, ¡TIGRE!”.



Jauntear, v. “Transportarse de forma instantánea de un punto a otro utilizando tan sólo la simple voluntad del viajero”, (sedipedia). El término se debe al doctor Jaunte.

Características del jaunteo:

- Una persona no puede jauntear desde un punto de partida desconocido a un destino desconocido, ambos deben ser conocidos, memorizados y visualizados.
- Se requiere concentración y fe para desarrollar la acción con plena consciencia y determinación. La duda frustra el movimiento pudiéndose derivar consecuencias indeseadas. En las fases de experimentación el 80% de los voluntarios (que se presentaron bajo amenaza de muerte) perdieron la vida.
- El viaje puede hacerse a través de tierra y agua, en saltos sucesivos que no pueden exceder de mil quinientos kilómetros.
- El espacio está cerrado al jaunteo, su uso queda restringido a la superficie de los planetas del sistema solar.
- Sólo hay tres formas de impedir que una persona jauntee: un golpe en la cabeza que produzca una contusión, el empleo de sedantes que impidan la concentración y la ocultación de las coordenadas de teleportación.
- El lema es: “pienso, luego jaunteo”.

Condenados a objeto de museo o interés de coleccionistas, los medios de transporte y los sistemas de comunicación; resueltos los problemas de movilidad, teniendo instalaciones de energía autosuficientes (que proporcionen calor y luz) y el jaunteo, las viviendas individuales o colectivas son construidas en el desierto, en los bosques o en las montañas, cada individuo puede residir donde le venga en gana. La humanidad vive confortable acostada sobre el filo de una navaja, en un mundo donde el teletransporte facilita el viaje instantáneo y las últimas técnicas psicofisiológicas, los implantes cibernéticos, permiten que el cuerpo y la mente se puedan resetear, en un mundo galáctico seudofeudal controlado por codiciosas corporaciones multinacionales. La avaricia rompe el saco, estalla una guerra cruel y horrible entre Los Planetas Interiores (Venus, La Tierra y Marte) y Los Satélites Exteriores; un conflicto bélico (como todos) ocasionado por el interés económico y las presiones políticas, que centran su punto de origen en los cambios de la organización social producto de la distribución de la población, como consecuencia del jaunteo. Pasado el tiempo de las guerras mundiales, se inicia el de las guerras interplanetarias.

Toda guerra ampara, fomenta y hasta justifica la venganza, colectiva o individual. No hay mejor escenario para que un tipo sencillo, paradigma del hombre común y corriente, único superviviente de una nave a la deriva en el vacío del espacio profundo, sentenciado a su suerte de náufrago por quienes le negaron el auxilio; jure y perjure reparación, castigo, desquite, tomarse la justicia por su mano colérica. La nave salvadora pasa rozando su posición ignorándole. “Me dejas para que me pudra como un perro. Me dejas para que muera. No, saldré de aquí, saldré. ¡Te seguiré!”. Rehúsa a aceptar la realidad, se rebela contra el fatídico destino, trata de obligar a la vida a seguir su propia regla. Cambia, saca toda la bestia que lleva dentro arrastrado por el yo psicótico, se convierte en una máquina implacable de venganza. Asesina, roba, viola, secuestra y cuando la fuerza bruta no es eficaz, adopta técnicas más sofisticadas, miente, manipula, extorsiona, traiciona, todo en pos de un objetivo, ningún precio es demasiado alto para llegar a él, ningún obstáculo puede interponerse en su camino, ni la prisión, ni las instituciones más poderosas del mundo, ni la dignidad humana de las personas a las que utiliza, nada puede parar su comportamiento despreciable. “El hombre que da prioridad a sus propias decisiones sobre las de la sociedad es un criminal”. La oscuridad, el silencio, la soledad, el tatuaje-máscara que arde bajo la piel de su rostro (metáfora perfecta del monstruo), se hacen intolerables. Cuando todas las culpas, todos los terrores, todas las vergüenzas, todos los rencores, todas las iras están a punto de estallar, no malgastar el tiempo en rezos; terapia, la planificación terapéutica diseñada para fundir la hostilidad: desentraña la verdad, aplaca las emociones feroces, ilumina un nuevo despertar. Sólo nosotros mismos nos podemos salvar de nuestras propias traiciones. El brutal asesino transmuta en héroe altruista, redentor de una sociedad perdida y sin rumbo, a punto de la aniquilación. La recompensa no es el dinero, ni el poder, es el honor. “Siempre existirá el pecado y el perdón. Nunca superaremos eso”.

lunes, 14 de diciembre de 2015

CUENTO ÍNFIMO.17

La misión se está desarrollando según el plan previsto: los enemigos se encuentran bajo la lluvia y juegan a dispararse perdones.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

TRIBULACIONES (XIX)

Mesa de diálogo (2): 

El diálogo permite resolver problemas, imaginar, crear, inventar; tiende a entrecruzar caminos por una tierra de nadie que llevan a una misma meta, cuya finalidad última no es la fusión de todas las opiniones coincidentes entre contrarios, no es el resultado construido por todas las aportaciones con lo mejor de cada una de ellas, no es el finiquito de una suma de acuerdos sin más ni más. De la pluralidad del diálogo nace otra pluralidad nueva, resultado de todas las pluralidades. 

Quien de verdad dialoga está dispuesto a establecer un intercambio de opiniones valiente, arriesgado; un diálogo atrevido que corre el riesgo de modificar las ideas personales, las creencias íntimas y el armazón de la propia vida. 

 Los muertos no hablan por mucho que nos empeñemos en ponerles voz.

martes, 24 de noviembre de 2015

POEMA: “YO, YA NO CREO EN NADA”.

                                                                                                                     A Mercedes


          Yo, ya no creo en nada que no sea
          un cuerpo desnudo en la intimidad de la penumbra
          el mar en calma
          y un saxo sonando en la noche.

          Yo, ya no creo en nada que no sea
          el beso golfo de unos labios encendidos,
          el mar en calma
          y una trompeta sonando en la noche.

          Yo, ya no creo en nada que no sea
          la palabra sencilla de un verso libre
          el mar en calma
          y un piano sonando en la noche.

          Yo, ya no creo en nada que no sea
          el roce furtivo de las manos atentas
          el mar en calma
          y una guitarra sonando en la noche.

          Yo, ya sólo creo
          en tu cuerpo desnudo,
          en tus besos golfos,
          en tus palabras sencillas
          en tus roces furtivos
          como el sonido de un saxo
          o de una trompeta
          o de un piano
          o de una guitarra
          arrullando la calma de mi mar en la noche.

martes, 17 de noviembre de 2015

APOTEGMA (81)

En ocasiones la vida nos pone en la tesitura de actuar como si estuviésemos encantados de encontrarnos entre nuestros enemigos.

miércoles, 11 de noviembre de 2015

SERGIO CORAZZINI (1886-1907)



Bueno y paciente, tímido y tranquilo, ojos melancólicos, boca sensual, pálido rostro frágil y sonriente, de mirada errante y voz suave; víctima del destino aciago, envuelto en una aureola de dandi mártir, con la muerte como compañera siempre, mito hermoso de santo prodigio maldito. Su madre (Carolina Calamani) le alumbra el 6 de febrero de 1886, vía Lucina,17, en una casa de la vieja Roma capitalina; aunque pronto la familia traslada su residencia a vía Sediari, calle contigua a la plaza Navona. Linaje de origen toscano, burguesía pudiente, romana y papal, vinculada al Estado Pontificio; el abuelo (Filippo Corazzini) abogado y funcionario de la Dataria Pontificia y el padre (Enrico Corazzini) administrativo de bienes en la casa apostólica, además, emprendedor autónomo, regenta un estanco y abre un despacho de representación de vinos y perfumes. 

Sergio niño, asiste a las clases elementales de la escuela primaria en Roma, donde es recordado como un compañero inteligente y gentil. Más tarde, de 1895 a 1898, el bienestar económico del que goza la familia, permite a los dos hijos mayores, Sergio y Gualtiero, (había un tercer hijo menor, Erberto), matricularse en el acreditado Colegio Nacional Umberto I de Spoleto, institución laica que no mella para nada la educación religiosa de los muchachos recibida en el hogar, muy al contrario, es posible que el entorno bañado de mística franciscana impregne de abandono espiritual algunas composiciones poéticas de Corazzini. Entusiasta apasionado y hasta erudito de las marionetas, es actor y director del teatro de títeres del centro académico. Edad de aprender, descubrir, desarrollarse. Spoleto, en los últimos años del siglo XIX, continúa siendo lugar de vacaciones de la gente bien de la sociedad romana, entre ellos, frecuenta la sede, el escritor Ugo Ojetti, estilo y formas, canon de elegancia y referencia absoluta para el adolescente poeta. El camino es intenso pero corto, las decepciones crueles alejan a las fantasías, a los pequeños sueños, debido a las dificultades económicas por las que atraviesa la familia, incapaces de pagar los honorarios escolares, ambos alumnos se ven obligados a dejar el benemérito liceo. El culpable de la crisis financiera es el padre, Enrico, ahora desempleado del registro de la Dataria Pontificia, fracasado inversor en bolsa, arruinado empresario y dicen que libertino, autoritario y vulgar, (cifró la esperanza en un golpe de suerte que resolviera todo y le hundió en la nada). Al descalabro económico se suma la tos, el ahogo, la saliva manchada de sangre, las líneas marchitas de la enfermedad que subrayan la fragilidad de la vida, posiblemente Sergio ya sabe que padece tuberculosis (maldición familiar) como su madre Carolina y su hermano Gualtiero que morirán del mismo mal. El hermano pequeño Erberto fallecerá en un accidente automovilístico en Libia y el padre, ¡ay! Enrico, víctima de su propio destino, termina sus días solo y pobre en un hospicio para indigentes. Las desgracias minan el ánimo, el sufrimiento se consagra como símbolo de la condición existencial. La vida decepciona. 
 
De vuelta en Roma, bajo los ecos dolorosos de la transición de la infancia a la adolescencia, de la abundancia a la miseria y del confort al malestar; sin poder terminar la escuela secundaria (ayudar a la familia es lo primero), Sergio se coloca en la compañía de seguros “La Prusiana” que sita sus oficinas en una vetusta casa de vía del Corso. Al despacho del nuevo empleado da paso una estrecha escalera de caracol, la habitación, “celda triste”, es sucia, sombría, con paredes grises y una ventana enrejada que se abre a un patio interior; como los muebles viejos, la ropa vieja, la profunda angustia y el colapso de los anhelos vanos tan ineludiblemente unidos a su existencia. Sin embargo, del trabajo oscuro, sin amor, sin propósito, resarcen los sueños, la pasión inagotable por la poesía y la amistad fraternal. En vía Corso Umberto, la expendeduría de tabacos que gestiona el padre, se ubica entre una joyería y un café de nombre “Café Sartoris”, abierto hasta altas horas de la noche y frecuentado por una clientela de diversa humanidad bohemia. Es aquí donde Sergio Corazzini entra en contacto con el mundo literario; después de las fatigas del día, cuando termina el horario laboral, se reúne con sus amigos poetas, participa cotidianamente en sus cenáculos, en sus discusiones sobre autores y obras, en sus recitales poéticos, en sus largos paseos por las calles de Roma buscando iglesias abandonadas, claustros olvidados, jardines desolados, patios deshabitados, pequeñas capillas cerradas…, camina con la respiración entrecortada, ondulante luciendo sombreros de ala ancha y pajaritas. Poco a poco se convierte en el alma de este círculo de escritores, consolidando un grupo de amigos leales sobre los que ejerce una fascinación verdadera; alrededor de su carismática figura toma forma un estilo poético denominado crepuscular, al que la mayoría de estos autores colegas se adhiere. Dolor, soledad, sufrimiento, tristeza, ansiedad, melancolía, pesimismo, desolación, enfermedad y muerte, forman parte del decálogo de atmósferas y temas existenciales que comparten sus composiciones, todo nacido alrededor de una pequeña mesa de café. 

Influido por la lectura apasionada de sus poetas predilectos, el trío italiano: Carducci, Pascoli, D´Annunzio y los extranjeros del decadentismo franco-belga: Jammes, Maeterlinck, Rodenbach, Laforgue; alumbra sus primeros versos. El 17 de mayo de 1902, debuta publicando en el periódico popular “Pasquino de Roma”, el soneto “Na bella idea”, escrito en dialecto romano. El 14 de septiembre de 1902, en el periódico satírico-político “Rugantino”, hace lo propio con otro soneto escrito en el mismo habla. Se revela ya la temprana madurez vital del joven poeta. Es un tiempo agitado, de colaboraciones aquí y allá en periódicos y revistas, no sólo regionales; donde publica con mayor regularidad (en tres años cincuenta y ocho apariciones) es en la revista humorística-satírica “Marforio”. En esta intensa actividad emergen los valores que van dotando de un poso personal a su obra. 

En la primavera de 1904, bajo el sello de la Imprenta Cooperativa Obrera Romana (donde verán la luz todas sus obras), Sergio Corazzini inaugura su ingreso en el orbe literario con “Dolcezze”, cincuenta páginas que recogen diez poemas (seleccionados, con severo rigor, entre decenas publicados en diarios y revistas), a los que se han añadido siete inéditos. Al precio de una lira se tira un pequeño número de ejemplares con escasa repercusión. Hoy, como todas las primeras ediciones del poeta, un auténtico tesoro inencontrable, ausente incluso en los anaqueles de las bibliotecas públicas. Unos meses después, en el verano del mismo año, participa junto a otros amigos, en el mensual “Roma Flamma”, original intento de fusionar los estilos prerrafaelista italiano y simbolista francés que abre la puerta al crepuscularismo romano. Empresa efímera de un solo número, donde contradiciendo a sus gustos, Sergio firma un vehemente artículo en defensa de la literatura italiana frente a la imperante moda francesa: "Si nuestras mujeres no quieren leer a escritores italianos, tanto peor... para los editores, pero cuando un periódico o revista cuyo editor es italiano, cuya redacción es italiana, cuya patria es Italia y cuyo público somos nosotros ... leemos el sumario y debemos reconocer que la lengua francesa es lo único bueno ... porque la crítica, el cuento, la novela son de autores franceses, entonces, francamente, se nos revuelve el estómago, ante tanta hospitalidad con lo extranjero ". 

Pobre y débil, con los sueños rotos, la condición existencial del poeta se envuelve en una corta agonía. En 1905 su salud se deteriora, la enfermedad manifiesta la presencia inexorable de la muerte, “su vida pende de un hilo” diagnostica el médico de cabecera. A pesar de las limitaciones orgánicas, el año para Sergio Corazzini es intenso. Ante los aficionados romanos exterioriza sus poemas en varias lecturas públicas, se fecha la aparición de su segundo libro “L´amaro calice” (diez composiciones), el 28 de mayo tiene la audacia de probar suerte en la dramaturgia, representa en el teatro Metastasio de Roma el drama “Iltraguardo” (la crítica no es indulgente y recomienda al autor que se dedique a escribir versos) y en verano publica un tercer poemario “Le aureole” (doce poemas, nueve inéditos). Agotado por la tuberculosis, tratando de recuperar la salud, ingresa en un sanatorio de Nocera Umbra, en las primeras semanas de estancia parece sentirse mejor, pero a los dos meses escribe a un amigo “No sé lo que pasa, es como si un vampiro invisible me chupara lentamente y de forma continuada la sangre, me encuentro cada día más postrado y cansado”. Coincide la permanencia hospitalaria (maldita estrella) con el absoluto hundimiento financiero del padre. Obligado por las circunstancias, interrumpe brevemente la cura de reposo y viaja a Cremona, ciudad natal de su madre, con el compromiso de pedir ayuda económica a la familia. En su vida nada es extraordinario o heroico o lo es todo, como en su amor, del que poco se sabe; en Nocera conoce a la joven danesa, Sania, dulce, educada, sensible, la relación es puramente platónica; está en el mismo caso una moza pastelera cremonense que conoció cuando estuvo visitando a sus parientes y con la que mantuvo una breve correspondencia; se ha escrito también de una mujer madura de tono decadente y cosmopolita o de una pobre chica francesa acaso enferma, tal vez discurso íntimo con un alma gemela. 

Atrás queda un nuevo intento de revista efímera “Crónicas Latinas” (tres números entre 15 de diciembre de 1905 y 15 de enero de 1906). Echa de menos las calles bulliciosas, las viejas canciones, las tertulias, los amigos, la noche. A finales de junio de 1906 regresa a Roma. Aliviada la nostalgia publica a dúo con AlbertoTarchiani (mitad y mitad) el “Piccolo libro inutile”, el libro contiene los versos más famosos de Corazzini, aquellos en los que comienza negando su condición de poeta: “¿Por qué me llamas poeta / Yo no soy un poeta. / Yo no soy más que un pequeño niño llorando /…”, en la contraportada de la obra ambos autores declaran que “no se han atrevido a poner precio a este libro inútil, porque, según su criterio, piensan que nadie va a querer comprarlo”. El tiempo apremia, empuja el afán de desarrollar plenamente su experiencia literaria. Sin fecha precisa, en el otoño, publica “Elegía”, considerada su obra maestra, y a finales de año, hace lo propio con “Libro per la sera della domenica”, su canto del cisne que logra despertar el interés de los cenáculos literarios más allá de su corro de amigos. Debido a una subida severa de fiebre tiene que ser hospitalizado en el sanatorio de los Hermanos Hospitalarios de Nettuno. El joven poeta vive los momentos más amargos de su corta vida. Entregado a la dolorosa rutina del régimen sanitario, con el deseo de renunciar al tratamiento y volver a Roma, duerme con el horario de trenes bajo la almohada, a veces se escapa de la casa de reposo y pasa varias horas sentado en el andén de la estación viendo pasar los trenes. En su habitación hay una maleta abierta en el suelo, una gorra multicolor colgando de la pared, un aparador lleno de botellas de medicamentos y pilas de libros. Las sucesivas crisis del mal no dan descanso al poeta, sin embargo, desolado, lo que más le atormenta es la falta de comunicación con los compañeros, aguarda una carta o una postal o una visita aunque sea breve y conmovedora. En este periodo germina la amistad epistolar con el escritor florentino Aldo Palazzeschi. 

Herido mortal, resignado a su suerte, sin esperanzas, con el llanto y la impotencia de las palabras; deserta del sanatorio y vuelve a su hogar, a respirar el aire de sus queridas calles romanas por las que ya no volverá a pasear. Se organiza en su honor una velada poética en la Sociedad de Autores a la que no puede asistir. Las visitas a domicilio de los amigos son cada vez más tristes, testigos doloridos de la devastación. A mediados de mayo de 1907 el médico prohíbe también las visitas y ordena absoluto reposo. La vida cuando ya no es capaz de proporcionar alegría, es el prólogo, es la anticipación, es síntoma de una enfermedad ruin que en silencio se consume al encuentro de la muerte liberadora. A los 21 años, el 17 de junio de 1907, muere Sergio Corazzini en su casa de vía de Sediari. Todos los amigos asisten al funeral, uno de ellos, Ercole Rivalta pronuncia el último adiós. El ataúd cubierto de simbólicos laureles y lirios es enterrado, a la sombra de las estatuas corroídas por el tiempo, en una tumba del cementerio monumental Verano de Roma. 

“Mis libros de poesía son el espejo de mi alma sencilla y humilde” (Sergio Corazzini).

lunes, 2 de noviembre de 2015

CUENTO ÍNFIMO.16

La chica buena, sentimental, que se emociona y llora viendo películas románticas, vuelve a casa caminando en una noche lluviosa y con un tacón roto.

martes, 27 de octubre de 2015

TRIBULACIONES (XVIII)

Mesa de diálogo: 

Plataforma neutral. Principio unificador de vida social. Homogeneidad, ausencia de división o de distinción. Coloca lo disperso. En torno a su centro no hay pueblo elegido y los individuos crean lo que necesitan, deciden lo que les parece bueno. Figura iconográfica en la que se manifiesta la palabra, se expresan en común creencias y dogmas sobre categorías históricas, sociales, políticas y culturales (en ningún caso irrelevantes) del orden del mundo. 

Las opiniones se presentan como múltiples y complementarias. Cada discurso es él mismo, distinto y con identidad propia. La variedad enriquece el contexto. Comparar la tesis que cada uno posee sin superioridad, escuchar con respeto sin descalificaciones superficiales. Aprender unas de otras. Nuestras opiniones pueden ser tan importantes para el acercamiento de la verdad como las opiniones de los otros. 

Dialogar es un acto inicial con niveles teóricos desarrollados sobre estructuras básicas, un encuentro profundo que se construye con lucidez y humildad, razón e inteligencia.

martes, 20 de octubre de 2015

POEMA: “REGRESAN MIS FANTASMAS”.

          
          El olvido no nombra herederos 
          desdeña todo 
          excepto a su sombra. 


          Regresan mis fantasmas conmigo a cuestas. 
          Regresan, dices. 
          Nunca se fueron. 
          Fieles a sí mismos, 
          apartados en el rincón donde nacieron, 
          vuelven retadores 
          sacando pecho, 
          asisten al velatorio de sus muertos.

miércoles, 7 de octubre de 2015

APOTEGMA (80)

Las bibliotecas son el hipocampo donde la memoria de la humanidad guarda sus recuerdos, sin ellas no conoceremos el pasado, no comprenderemos el presente y tendremos dificultades para construir el futuro. Quien destruye una biblioteca, destruye mucho más que saber y conocimiento, asola el campo en el que se cultiva el ser persona.

miércoles, 30 de septiembre de 2015

GRANT MORRISON & PAUL DINI; “BATMAN. LA RESURRECCIÓN DE RA´S AL GHUL”.



Desaparecen dos científicos ecologistas cuando estudiaban el comportamiento extraño de las polillas: residen en lugares donde no debían hacerlo y viven más tiempo rompiendo la frontera de su ciclo vital. Desafiar las leyes conocidas de la ciencia es la tentación de los necios. Los caminos del Tao están presentes, permanecen activos, uno puede sentirlos, oírlos por todas partes, aunque la gente rara vez escucha cuando el mundo habla. El camino está sembrado de preguntas, dudas y respuestas. ¿Qué derecho tenemos de negar a los seres queridos difuntos su intención de volver a la vida y qué derecho de vivir nosotros mientras ellos están muertos? ¿Qué derecho tenemos de perturbar el orden natural de las cosas? Desafiar el mapa de la inmortalidad supone ir más allá de la supervivencia de la mente a la descomposición de la carne. Renacer, dejar atrás todos los vínculos con el pasado, bañarse en el legendario manantial de la eterna juventud, morada de los maestros de las mejores escuelas de artes marciales de la historia, y salir renovado física y mentalmente hasta llegar al borde de la locura con riesgo de caer en ella. Buenos o malos todos somos la suma de nuestras partes.

Un caminante entre los espectros del subsuelo, un sin cuerpo en la noche interminable ha regresado a este mundo para combatir al viejo enemigo del hombre: la muerte, y ajustar cuentas con Batman. (A pesar del tiempo transcurrido nada cambia en este mundo, ni el odio, ni el amor). Figura mefistofélica, frío, calculador e inteligente, buen espadachín, mezcla poderes ancestrales con técnicas del futuro; ciencia y fe. Ambicioso iluminado, sus planes, ¡oh, sorpresa!, dominar el mundo con el fin de salvarlo de la raza humana, eliminar al 90% de la humanidad provocando un desastre ecológico y dejar sólo aquéllos que son dignos de vivir bajo su mandato, de someterse a sus órdenes, a su reinado totalitario. (El hombre superior sabe cuando callarse y hacer lo que se le dice, el hombre superior sabe cumplir con su deber). Como todo buen tirano quiere liberar para someter.

Dicen que cuando el viejo fantasma de las montañas traiga la muerte a la ciudad cambiante, se aproximará el fin del mundo. Dice también la leyenda que para restaurar el cuerpo se necesita poseer la fuerza vital, cobrar la sangre de la misma sangre, los genes de los mismos genes; un cuerpo que no sólo le sirva de anfitrión, que comparta ADN y le devuelva completamente a la vida. Cuando se vive mucho tiempo, cuando se roza la inmortalidad los sentimientos de los simples mortales quedan superados. Como todo buen demonio utiliza la tentación, a cambio del continente que envuelva su contenido inmortal ofrece el poder y el dinero, ¡no es suficiente!, ofrece comprar el alma, ¡no es suficiente!, ofrece el chantaje sentimental, devolver la vida a los seres queridos; pero se impone la honestidad, la lealtad, el destino de una madre, sufrir por ello, proteger sin piedad al hijo repelente, grosero, mal educado, sin modales ni vergüenza que nadie soporta. El amor de madre está por encima de cualquier ritual al que el hijo esté condenado, por mucho que ese ritual suponga la supervivencia eterna de fuerzas mayores. Aunque no está hecho el superhéroe para atender los deberes paternofiliales, está para salvar al mundo; si se consigue compaginar las dos funciones unidas por una causa común, se reparte estopa a destajo. A un cadáver vuelto a la vida no se le puede matar con una espada, ni con una bala, sólo la putrefacción puede acabar con él, poco a poco, en silencio. Todas las cosas de este mundo son perecederas.

Se puede salvar la vida mortal torciendo la voluntad del destino, sin mancillar el santuario del alma por las ambiciones de inmortalidad, lucha feroz, desigual, entre el bien y el mal. Un combate que llega hasta el fin pervirtiendo el equilibrio entre la vida y la muerte. Y cuando todo parece en calma surge una nueva mente criminal con sus perversas obsesiones.