lunes, 30 de diciembre de 2019

TRIGÉSIMA QUINTA TARDE-NOCHE


20:32
Sólo se puede tener humor con-sentido cuando se con-siente uno reírse de sí mismo. Los necios creen que pueden reírse de y con todo sin saber reírse con y de ellos mismos, no resultan graciosos. ¿Se puede reír con todo?, sí, siempre y cuando llenos seamos de gracia.
20:34
Arrugas que esculpe el llanto y la risa. ¿Cómo no amar las lágrimas y las carcajadas si alivian de tantas angustias? Lágrimas y carcajadas son como la orina, no hay que aguantarlas, hay que verterlas cuando nos vienen las ganas. 
20:36
El humor libera energías, desata corsés, evade la imaginación, remueve ideas, desafía a las limitaciones, ejercita la memoria; aporta lucidez, serenidad, concentración y autocontrol, y asombra y deleita como un truco de magia.
20:38
Hay (sin)sentidos del humor que dan miedo.


lunes, 16 de diciembre de 2019

MARÍA POLYDOURI; “LOS TRINOS QUE SE EXTINGUEN”.

Pasa el día, siempre igual, llegará la tarde de otoño agotada de luz. El sonido triste de una guitarra, viejas canciones melancólicas como secretos de amor, todo encuentro dulce se vuelve amargo. Tiempo cruel es el tiempo de la despedida. Voz serena, sombras en el rostro, tenue brillo en los ojos, al silencio se pliegan los pensamientos. Se va la alegría, la risa, el rocío, el aire. Víctima con la que juegan los sueños.
Gritos ahogados del destino implacable, como graznidos de pájaros salvajes, sin un ápice de corazón, sin esperanza. Los enamorados se han ido, se llevan su juventud en un corazón solitario y soñador que encierra la belleza. Se desnuda la memoria de todo cuanto ama. Quedan las huellas de un sueño extinguido. El olvido marchita las flores frescas. Sólo la vida tiene sentido en el amor. Sólo en el amor tiene sentido nacer y sólo en el amor tiene sentido morir. Se siente la música que fue cuando se ha perdido.  
La mirada fatigada, la boca ardiendo de desdichas incontables. Como tenues gotas de lluvia que borra las palabras escritas con la tinta de la nostalgia, se marchita la lozanía. La enfermedad es una herida que sangra con violencia, que sorbe la juventud y la deshace. El dolor crece según pasa el tiempo, el mal anida en medio del alma. La vida indefensa y frágil se apaga poco a poco. La muerte se anuncia temprana. Se sellarán los labios, se cerrarán los ojos, se marchará en silencio una melancólica mañana de abril esperando encontrar lo perdido.  
La pena y la alegría. La amargura y el placer. Al otro lado de la ventana del pequeño cuarto lleno de libros, en el patio de azulejos y flores está todo lo bueno y lo malo que la vida encierra. El dolor cesa cuando las canciones callan, cuando la vida se apaga. 

lunes, 2 de diciembre de 2019

TRIGÉSIMA CUARTA NOCHE


21:42
Existir en la memoria y la humildad. El retiro tiene la cara oscura de la incomprensión y la soledad, de vivir convertido en un pordiosero social, incompatible con un mundo extravertido. 
21:46 
Algunos gustan de ser reconocidos y a todos de ser amados. A quien no le importa el qué dicen de mí tendrá difícil ser reconocido. La falta de aspiraciones causa la falta de atención de los otros.
21:52 
La incapacidad de comunicarme con los demás me convierte en un ser insignificante.


lunes, 25 de noviembre de 2019

martes, 19 de noviembre de 2019

DOROTHY M. JOHNSON; “INDIAN COUNTRY”.

Relatos de la frontera, territorio salvaje, cuya única ley la dicta la lucha por la supervivencia. Indios y colonos se disputan la tierra; unos quieren conservar el lugar donde siempre han vivido, cuna de sus antepasados, los otros instalarse para comenzar una nueva existencia para ellos y sus familias: la ley del más fuerte. No hay buenos ni malos, es la vida en las praderas, el desconocimiento del otro; cortar cabelleras de los enemigos muertos, robar caballos, saquear granjas, raptar mujeres y niñas son costumbres inhumanas para el hombre blanco, para el indio son muestras de valor, historias de coraje, orgullo de un guerrero. 
A la vista del hombre blanco, los indios son salvajes, si caes en sus manos la única esperanza es morir; a la vista del indio, el hombre blanco es un depredador, depreda sus territorios de caza, depreda sus campos, mata de hambre a su pueblo. Totalmente integrado en el medio natural donde ha nacido, la vida del indio es simple: camina ligero, monta a pelo potros cimarrones, caza búfalos, guerrea y honra a sus antepasados. Explorador de horizontes lejanos: la vida del hombre blanco es más compleja, nueva religión, nuevos códigos de comportamiento, diferentes modos de relacionarse entre las personas, diferentes usos del tiempo; el hombre blanco desea demasiadas cosas. 
Choque de tragedias, de miedos, de desesperación, de pesadillas y gritos. Granjas de cabañas de troncos, quemadas; campamentos indios de tiendas de piel de bisonte, arrasados; vidas destruidas. Ojo por ojo, venganza por venganza. Crows, sioux, soshones, pies negros, cheyennes, lakotas, pueblos poderosos que, por culpa de la codicia de los colonizadores, ahora pasan hambre sin perder el honor; cada uno con sus costumbres, cada uno enemigo del otro y todos ellos enemigos del hombre blanco, dejan sus diferencias, sus guerras intestinas para establecer alianzas contra una amenaza mayor, contra el enemigo en común: los rostros pálidos. La prepotencia y el menosprecio de una cultura tecnológicamente más avanzada arrasa a otra.
Once relatos componen Indian Country que van de lo bueno a lo mejor, algunos inolvidables y en su conjunto brillantes. Dos de estos cuentos, “El hombre que mató a Liberty Balance” y “Un hombre llamado caballo”, se han convertido en clásicos del wéstern; con cualquiera de ellos se podía haber realizado una interesante película o haber desarrollado una, no menos interesante, novela. Todos hacen honor a la fama, bien ganada, de la autora, Dorothy M. Johnson, de ser la mejor escritora de narraciones cortas del oeste americano. El conocimiento etnológico de lo que cuenta, el manejo de las situaciones humanas, los conflictos morales y el tratamiento de los personajes, sin caer en fatuos sentimentalismos ni falsos clichés dotan de fuerza sus historias de lectura altamente recomendable.  
Los hombres ásperos y sombríos con pistolas al cinto, los indios silenciosos con plumas en la cabeza y pinturas de guerra en la cara, los colonos duros como la tierra que conquistan, los guías indígenas vestidos como el hombre blanco, los soldados de caballería con sus casacas azules, también sueñan con ser unos héroes, con el amor y con vivir en paz.

lunes, 11 de noviembre de 2019

TRIGÉSIMA TERCERA NOCHE

21:32
Envidia: 
No envidia la fama, no envidia el dinero, no envidia el lujo, no envidia el poder.
21:34
Admiración: 
Admira la sabiduría, admira la creatividad, admira el conocimiento, admira la generosidad, admira la bondad.
21:36
Faltan motivos para ser famoso, rico y poderoso. 
Sobran motivos para ser sabio, creativo, cultivado, generoso y bueno. 
21:39
Ingenuo: 
Al cinismo merece que le ayudemos con generosidad y buena voluntad. 




lunes, 4 de noviembre de 2019

MICROPOEMA (62)

            La lluvia es 
            incorruptible 
            una respuesta 
            hermosa y simple 
            para cada espera.

lunes, 28 de octubre de 2019

CUENTO ÍNFIMO.45

Cuando era estudiante de literatura en la universidad publiqué una tesis sobre un poeta que escribía con una pistola cargada encima de su mesa. 

- Hay que estar en guardia – me dijo – nunca sabes lo amenazante que puede ser una metáfora.

lunes, 21 de octubre de 2019

TRIGÉSIMA SEGUNDA NOCHE


23:47
¡Tengo limitaciones! Tengo muchas limitaciones, las mías propias, las que me asignan los dioses y las que me imponen los otros.

23:50
Necesitamos un chivo expiatorio sobre el que recaigan nuestras culpas, nuestros errores, nuestros pecados, la causa de nuestros defectos, de nuestras limitaciones.
Necesitamos un chivo expiatorio para evitar que la voz de la conciencia me acabe devorando el alma. 

23:59
Justifico mi falta de talento con la pereza.



lunes, 7 de octubre de 2019

VÍCTOR MORA; “WHISKY CON NAPALM”.

¿La isla de Felicia es un país imaginario? Clima cálido propio de un paraíso tropical. La riqueza mineral, el cultivo de la remolacha (su raíz es un buen remedio contra los dolores de muelas y de cabeza) y, cada vez con más auge, el turismo, sustentan su economía. Los turistas invaden los paseos de palmeras y cocoteros que bordean la playa, y pueblan las terrazas de los cafés y las típicas tabernas del puerto. La policía mantiene el orden y la seguridad, vela porque los medios de comunicación (periódicos, radios y televisión) publiquen la verdad del régimen (no las mentiras de los disidentes que se arrastran por los pasillos de la ONU mendigando democracia para su país), defiende los intereses de una oligarquía financiera y terrateniente vendida a las grandes compañías extranjeras, controla cualquier instrumento de participación política o social (sindicatos, partidos, asociaciones) y reprime a la población civil (campesinos y obreros); el pueblo ignorante y analfabeto durante generaciones debe producir, consumir, divertirse y obedecer y respetar a sus dirigentes, no preocuparse por nimiedades, el hombre de las botas altas y brillantes engalanado de condecoraciones, pensará por ellos, un héroe nacional amparado bajo el palio de la Iglesia. Ah, y cuenta con una fuerza especial de élite bien entrenada para luchar contra la guerrilla financiada por el comunismo internacional. Un ejemplo de república bananera perteneciente al mundo libre neocapitalista. A medida que van pasando las páginas la isla se va transformando en una península mediterránea en las primeras décadas de la mitad del siglo XX. 

Dictadura militar, corrupción, explotación, desigualdad social, etc.; la insurgencia, joven e idealista prepara un plan revolucionario que devuelva los valores de igualdad y libertad al pueblo feliciteño víctima de un régimen indigno. La trama está servida. Novela, con acento irónico y altas dosis de crítica, que el autor define de política-ficción, pero también contiene sus ingredientes de espionaje, acción y suspense, que atrapan al lector con fluidez. 

Víctor Mora, exiliado en Francia donde vive su infancia, activista político en su juventud y comprometido con los derechos y libertades siempre; traductor, escritor y, principalmente o por el trabajo que es popularmente conocido, guionista de comic, por citar algunos de los que yo he leído: El Jabato, El Corsario de Hierro, El Cosaco Verde… y El Capitán Trueno, sobre todo El Capitán Trueno, mi tebeo favorito de siempre, forma parte de mi memoria e ideario personal.

lunes, 23 de septiembre de 2019

TRIGÉSIMA PRIMERA NOCHE


23:30
La música y la poesía me transportan a una nueva dimensión, son la vieja nave Enterprise capaz de viajar a velocidad Warp 5, más allá de lo puramente humano.

23:35
La música puedo escucharla y sentirla, incapaz de interpretarla y componerla.
La poesía puedo leerla y sentirla, apenas me gusta escucharla y recitarla; a veces, creo que soy capaz de escribirla o algo semejante.

23:40
Escuchar unas notas cada día, leer unos versos cada día; componer, al final, un poema sinfónico cada año.
La música y la poesía son dos partes de las más hermosas de mi vida.

23:45
¡Salvemos a la música y a la poesía de los mamarrachos!


lunes, 16 de septiembre de 2019

APOTEGMA (116)

El mundo está lleno de necesidades inventadas que nos cuestan tantos sudores conseguir como alegrías disfrutar. 

No minimicemos lo superfluo.

lunes, 9 de septiembre de 2019

MAURICIO WIESENTHAL; “LUZ DE VISPERAS”.

La primera referencia que tengo de Mauricio Wiesenthal es la voz, y durante muchos años fue la única; ni siquiera la imagen que quedaba al libre albedrío de la imaginación (eran tiempos sin internet), sólo la voz jovial, alegre, vital, irónica y elegante, contando historias de la historia, impartiendo conocimientos e ilustrando con amenidad. Sin ningún dato sobre su biografía, siempre, después de sus intervenciones en la radio, me quedaba pensando que dentro de esa voz había una extraordinaria narración literaria. Esperé hasta que lo quiso el destino.

Un icono griego, una virgen que llora; recuerdos. Dicen que en los momentos importantes de la vida se nos iluminan los recuerdos, vuelven para decirnos quiénes somos y de dónde venimos. Venimos de las grandes escalinatas, de los salones con lámparas de cristal, de los pasillos con espejos barrocos, de los bailes de gala, de los palcos de la ópera, de los tableros de ajedrez y las pistas de tenis, de los cafés literarios, de los viajes por Europa (Praga, Viena, Niza, Venecia,…) y de las aventuras de lujo por lugares lejanos (India, África), de los apellidos ilustres (Tolstoi, Rilke, Zweig, Mann, Rolland, Hesse), del hálito romántico, del gusto por la literatura, la música y la poesía («la vida en los libros es bella, muy bella, porque está llena de espíritus»), del valor moral del trabajo y del sacrificio que disimula la mala conciencia de los privilegios, de la fe en los ideales y el prestigio social y no en los valores materiales del dinero y el éxito («los ricos no tienen nada que puedan enseñar y por el contrario tienen mucho que pagar»… «la riqueza material se paga con sordidez moral»). Venimos de la vieja Europa mitificada, que ha ido perdiendo su vocación humanista y su espíritu civilizador: valores que habían distinguido el magisterio intelectual europeo «aquel que la llevó a ser una referencia universal».

Somos las ruinas del vetusto imperio de los Habsburgo, de las miserias nacionalistas, del fracaso de las utopías revolucionarias, de la barbarie de las guerras y la maldad humana. I Guerra Mundial, Revolución Rusa, Guerra Civil Española, II Guerra Mundial; sobre la caída de los antiguos imperios se construyen otros nuevos: el imperio soviético y el imperio estadounidense, repartiéndose el nuevo orden mundial. Se difuminan los ideales, cambian los valores; una nueva clase social sustituye a la vieja aristocracia y a los anticuados empresarios arruinados: especuladores y nuevos ricos a quienes sólo importa el beneficio del dinero por el dinero. Todo se convierte en negocio. La moderna cultura europea somete su orientación humanista al capricho de los mercados y a la eficacia de las técnicas de producción, impone un sistema materialista al valor de fomentar el sentido crítico e indagar en la verdad. «…el mundo se había vuelto mezquino y pequeño desde que cierta gente exprimía el valor de los segundos para convertir el tiempo en un ritmo económico, angustioso y rentable».

Novela nutricia, sembrada de saberes y géneros, excelente, notable y hermosa, como salida de otros ámbitos, de otro tiempo: «creímos que el saber conduce a la libertad, que indagar científicamente es mejor que pensar con intolerancia y fanatismo, y que sin fe en la verdad y en la belleza no se construye una cultura. Y sobre todo, nunca nos preguntamos si nuestros ideales humanistas eran utilitarios, rentables, comerciales, ni prácticos». Lectura reposada, placentera, con los sentidos del buen lector abiertos, libre de prejuicios, degustando las palabras, las frases, los pensamientos. Una narración labrada con el cuidado del orfebre, la sabiduría del artesano y el tacto de los libros antiguos. No soy objetivo porque yo ya era wiesenthaliano antes de leerle. No me ha decepcionado: sí, en esa voz había una brillante narración literaria y muchas más.

lunes, 2 de septiembre de 2019

POEMA: “QUÉ TIENE EL SILENCIO”.

       Qué tiene el silencio que me es tan hermoso
       interrumpido ahora por los cohetes
       que anuncian el inicio de la fiesta.

       El ruido nunca viene solo
       trae voces, risas, chillidos y música.

       Me recluyo en lo más profundo de la cueva
       entre enormes piedras
       y cierro la puerta.

lunes, 26 de agosto de 2019

CUENTO ÍNFIMO.44

Se apartó el pelo del rostro con mano temblorosa. No quería hablar con sus hijos; insistirían de nuevo para que se mudase a una apacible residencia de ancianos. ¡Todavía no, aún era pronto! Cerró los ojos, le costaba dormir por las noches. A veces se sentaba en el sillón con las luces apagadas, descorría los visillos y desde la ventana miraba la calle. Era lo único que deseaba hacer en el mundo, pensó, ver pasar a las víctimas una y otra vez: ¡ya estaban muertos!

lunes, 19 de agosto de 2019

TRIGÉSIMA MAÑANA


10:10
¿Quién no ha soñado alguna vez con crearse un paraíso a su imagen y semejanza? Una república de felicidad, justicia y libertad caída del cielo, sin luchar por conquistarla.

10:14
Pasearse con una gorra de colores, cubierto de tiras estrechas de hasta varios metros escritas con plegarias y símbolos de diferentes religiones contra el mal de ojo y escuchando música de contenido espiritual.

10:18
A la orilla del camino, sentado bajo la sombra de una morera, el caminante descansa con la vista perdida en las cumbres escasas de nieve. 



lunes, 12 de agosto de 2019

lunes, 5 de agosto de 2019

A. DAN & MAXIMILIEN LE ROY; “THOREAU. LA VIDA SUBLIME”.

Cuando te falla un proyecto pedagógico con otro modelo de educación (sin castigos físicos, por ejemplo) y la ciudad (o la moderna civilización) te abruma, nada como regresar al pueblo natal, en este caso: Concord en el estado de Massachusetts (USA). Y si además, uno siente la necesidad de conocerse mejor a sí mismo, rehabilita una cabaña a la orilla de la laguna de Walden, entorno idílico de íntimas resonancias literarias, donde la esencia de la vida debe llevar a la felicidad; refugio austero por fuera y por dentro, con las comodidades justas para poder vivir de lo que va y de lo que viene: cama, cocina, mesa y tres sillas “la primera para la soledad, la segunda para la amistad y la tercera para la sociedad”; retiro espiritual de aislamiento y encuentro bien situado, a poco más de media legua de la casa familiar que visita con frecuencia: ve a su madre y a sus tías, saluda a los vecinos, compra libros y la prensa; y de vuelta a la tranquilidad del paraíso se lleva bajo el brazo algún tentempié. Vivir en el presente, encontrar la utopía en la realidad. Contradicciones nimias, minucias sociales que no interrumpen la inspiración del inconformista.

Sentado en una canoa en medio del lago o paseando por el bosque (elogio de los beneficios para el paseante, shinrin yoku en japonés), libre de obligaciones, observa, medita, reflexiona, curiosea la fauna y la flora, disfruta del placer de una vida sencilla que transcurre al ritmo de la naturaleza. Guarda hojas secas en las páginas de un libro. Visita las comunidades indígenas, aprende sus costumbres, aprende su idioma, aprende a orientarse, aprende a pescar y a recolectar hierbas medicinales; los indios le enseñan a reconocer el canto de los pájaros. Aprende que aunque no se posea nada uno siempre es dueño de sí mismo, que cada uno es libre de emprender su propio camino y que por encima de la ley están los seres humanos. Despojado de prejuicios, de retrogradismos, de ideas preconcebidas que impiden evolucionar al individuo, critica la sociedad capitalista, difunde el abolicionismo, colabora con los movimientos antiesclavistas ayudando a los esclavos a escapar, rechaza la guerra, desafía al estado (es arrestado por negarse a pagar impuestos, considera un deber y un honor ir a la cárcel por no querer colaborar con un gobierno que considera injusto) y desobedece a todo aquello que no respeta los principios morales universales.

Naturalista, ecologista, objetor de conciencia, pacifista, antimilitarista, voz de los derechos civiles, libertario, vegetariano, escritor, filósofo, poeta, etc. Este comic biográfico es una muy buena senda de entrada a la vida de un personaje universal y moderno. Sus páginas respiran aire puro.

lunes, 22 de julio de 2019

VIGÉSIMA NOVENA NOCHE


22:33
Algunos tienen el alcohol y la droga como camino de autodestrucción, yo tengo la enfermedad y la amargura. La enfermedad corroe el cuerpo, la amargura corroe el alma.

22:36
La estética de la enfermedad y la lírica de la amargura tamizan mis emociones que interpretan la realidad oscura y deplorable.

22:39
Largo viaje al Tártaro, prisión de los titanes, castigo de los ángeles caídos, lugar reservado a los malditos que nadie sabe que lo son nada más que ellos mismos; país de los condenados que perdieron el grial de la salud.

22:42
Nos sometemos a la voluntad de los dioses pidiendo quedar libres de ataduras psíquicas y físicas.


lunes, 8 de julio de 2019

LAWRENCE MILLMAN; “EN LOS CONFINES DEL MUNDO”.

 «Un viaje a los lugares más remotos del Atlántico Norte, siguiendo la ruta de los vikingos», subtitula la portada del libro. Ese periplo de Noruega a Terranova, siguiendo el sol de las antiguas vías marítimas vikingas, tomando notas a lo largo del camino sobre las gentes, la historia, las costumbres y la geografía, le dura al cronista algo más de cuatro meses. Tiempo invertido por quien huye de los destinos turísticos populares, ni se desplaza en los medios de transporte convencionales; un barco desvencijado o caminar siempre antes que el avión, el coche o el autobús, estos últimos usar sólo como postrero recurso. Dormir en una tienda de campaña o en una cabaña solitaria mejor que en un hotel (establecimiento prohibido para quien goza del lujo de tener a la tierra por suelo y al cielo por techo).

Poco dura la estancia en Noruega, lo justo para embarcarse en Bergen (ciudad situada al oeste del país) rumbo a las Islas Shetland (Escocia), tan ricas en petróleo y turba como en rocas, acantilados, arrecifes abruptos y avisos de naufragios que advierten a los navegantes neófitos para que se mantengan alejados. Lerwich la minúscula capital, hileras de casas de granito gris con gruesos muros de piedra, y sólidas iglesias, resistentes a las ráfagas de viento ciclónicas que soplan desatadas desde Islandia; calles que poco a poco van perdiendo su atmósfera de paz eterna: «lo que aporta el petróleo a las arcas de la comunidad se lo quita en esencia». Islas remotas, extrañas, en las que pastan ovejas herederas de una raza primitiva y algunos pocos habitantes aún conservan fragmentos del antiguo idioma vikingo.

Siguiente parada a medio camino entre las Shetland e Islandia; Islas Feroe, comunidad autónoma del Reino de Dinamarca, «quizás la única colonia de toda la historia del colonialismo mejor provista que la madre patria». Paisaje cuyo encanto residen en su falta de variedad, en su simple uniformidad que se ofrece con absoluta sencillez. Algunas de sus dieciocho islas condenadas por el aislamiento (los ancianos fallecen y los jóvenes se van) agonizan en una muerte fotogénica. Tórshavn, la capital, considerada a ojos del viajero como una de las ciudades más aburridas del mundo, presume de pubs, hospitalidad familiar y de risas compartidas ante un buen plato de carne de foca. Para limitar el abuso del alcohol, la compra de licor está racionada a cuatro veces al año; el isleño según lo adquiere se lo bebe de un tirón. En la bahía de la localidad de Miövágur se celebra la tradicional caza de ballenas, un festival sangriento en el que se masacran a cientos de cetáceos, se descuartizan y su carne se reparte entre toda la población; al final de la matanza se festeja con danzas populares.

A bordo de un carguero feroés el viajero atraviesa una de las franjas climáticas más encrespadas del mundo con destino a Islandia. Sobreviviente de una ardua lucha contra las olas, mareado, tambaleante, casi cayéndose pone pie a tierra en el puerto de Reykjavik. Cercada por las erupciones, paralizada por el clima traicionero, destruida por encarnizadas luchas familiares y atacada por piratas berberiscos, Islandia conserva el legado vikingo; «los vikingos fueron los segundos mamíferos en colonizar la isla, el zorro ártico fue el primero». Un país agnóstico que considera una grosería inconcebible abordar el objetivo de una visita antes de tomar cinco o seis tazas de café. Se describen paisajes, se visita un desierto inmaculado ajeno a la vida cotidiana de la especie humana, y una isla famosa por su pasión por el ajedrez (herencia, claro está, de un grupo de colonos vikingos que se pasaban el día y la noche jugando en el tablero). Conoce a un sacerdote que ensalza el goce desde el púlpito y despotrica contra la base militar norteamericana, a un asesino que se beneficia del tolerante sistema penitenciario islandés (sea cual sea el delito puedes salir del recinto carcelario siempre que se comunique el paradero a la policía cada cuatro horas), y a un farero solitario que vive absolutamente aislado en un puesto avanzado de guardia, rodeado de 16.000 libros, según propia estimación. Agotada la estancia, recorre los muelles de Reykjavik buscando un barco que le lleve a Groenlandia adelantándose al invierno; ante la imposibilidad de encontrar uno tiene que tomar un avión, traicionando el plan original de realizar la ruta por mar como los vikingos, un pueblo marinero que, aunque hubiese tenido ocasión, nunca habría volado.
 
La carretera más larga de Groenlandia, en un país donde las carreteras son una rareza, es la que une la capital Nuuk con el aeropuerto. En Nuuk, una ciudad aislada del mundo, con un estilo urbano desangelado, viven un cuarto de la población de la gran isla (cuatro veces la superficie de Francia), la mayoría de sus habitantes congregados en bloques de apartamentos baratos idénticos. Niños desarrapados jugando en lodazales verdosos, mujeres de aspecto primitivo estrechando contra el pecho cajas de cerveza, hombres de edad indeterminada víctimas del paro; resentimiento hacia el gobierno danés, problemas de alcoholismo y alta tasa de suicidios. El viajero recorre el interior del helado territorio, descubre restos de antiguas bases militares que dejó la Guerra Fría y vestigios arqueológicos de granjas vikingas; no pierde ocasión de charlar con los nativos de los que se siente enamorado, una raza humana denominada inuit, nunca esquimal (término despectivo), que se ríe de la desgracia.

Los barcos groenlandeses se pintan de rojo o naranja para distinguirlos del hielo. Navegación laboriosa; niebla helada, ballenas, icebergs encallados en la costa o a la deriva. Terranova y Labrador últimas paradas de la ruta vikinga. Acompañado de un guía busca a los osos negros, acampa junto a la morada del abominable hombre de las nieves, visita una excavación donde han aparecido ocho casas de tierra, un alfiler, una aguja de hueso, pan fosilizado y otros utensilios domésticos similares a los que aún se utilizan en Noruega. Observa que la naturaleza forzosamente va cediendo terreno a la expansión humana: menos naturaleza más asfalto y hormigón. «Uno de los objetivos de viajar es evitar a toda costa el destino final», pero el viajero está cansado, es hora de volver a casa.

lunes, 1 de julio de 2019

POEMA: “QUISIERA RECONOCERME”.

          Quisiera reconocerme
          sucumbir a la tentación de replegarme
          en la indagación de la memoria.

          Cada día que pasa es perseverar
          en la oscuridad de estar vivo.

          La noche es el refugio de mis lágrimas
          aquellas que tejen nudos de marinero en el alma.

lunes, 24 de junio de 2019

VIGÉSIMA OCTAVA NOCHE


23:03
Me gusta que los libros tengan índice y que los capítulos tengan título.
No me gustan los prólogos largos que explican todo ni los epílogos largos que no aportan nada, o viceversa. En general no me gustan los prólogos ni los epílogos, hay excepciones.

23:08
¿Qué busca un libro?, compañía, complicidad, conocimiento, conversación, entretenimiento, emoción, estímulo y sentimiento. Dedicación y tiempo, emplear lo mejor del día en sus páginas.

23:13
Los enemigos de los libros son los ignorantes que desconocen el tesoro que encierran dentro: inmersos en su barbarie los desprecian (o los temen) y desprecian (o temen) a los que saben apreciarlos.

23:18
Te bajas de un mundo, te subes en otro, y dices que eres feliz sin sentirte un idiota.



lunes, 17 de junio de 2019

CUENTO ÍNFIMO.43

Oculto en un pueblo perdido entre montañas, donde nunca pasa nada, su venganza encontró a otras venganzas, cada una con un trabajo por hacer.