lunes, 18 de marzo de 2019

VIGÉSIMA QUINTA NOCHE



22:22
Pequeñas miserias presentes descienden a las más profundas oquedades de la conciencia, se ocultan errantes en medio de las sombras. Submundo del engaño, infierno de uno mismo.

22:25
Preocupaciones sometidas a las exigencias del remordimiento. Angustia que se apodera del alma ante las amenazas de lo inevitable.

22:28
Tormentos de las propias frustraciones.


lunes, 11 de marzo de 2019

lunes, 4 de marzo de 2019

KAREN ARMSTRONG; “LOS ORÍGENES DEL FUNDAMENTALISMO EN EL JUDAÍSMO, EL CRISTIANISMO Y EL ISLAM”.


Cuando escuchamos o leemos la palabra fundamentalismo inmediatamente lo asociamos con radical, intransigente, integrista, terrorista; adjetivos que infunden opiniones y sentimientos de rechazo, miedo e incomprensión. ¿Quiénes son estas personas?, ¿cómo es posible que crean lo que creen y hagan lo que hacen?, nos preguntamos, y además en nombre de Dios. En cualquier etapa de la historia han existido movimientos religiosos reaccionarios opuestos al desarrollo de la civilización. El malsano, extremo y excluyente amor a Dios gratificado por el odio a otros seres humanos, no es una tendencia esencialmente del siglo XX y principios del XXI, ni característica de un credo religioso o de otro. Todo cambio social, político, económico, tecnológico e intelectual, toda nueva forma de espiritualidad religiosa encuentra resistencias.

Karen Armstrong hace hincapié en la premisa, descrita por los griegos, entre las dos definiciones de explicar, entender o buscar la verdad: mythos y logos (relato y argumentos). El mythos acoge la verdad de la narración mítica, el pensamiento espiritual, el sentido de lo eterno y la creencia religiosa. Las sociedades antiguas expresaban la naturaleza de su humanidad a través del mythos: el vínculo de la religión y su lugar en el mundo. Si se priva a los creyentes del culto, la plegaria y los rituales los mitos y las doctrinas carecen de sentido, la creencia religiosa deja de ser significativa. La verdad del razonamiento científico y político pertenece al ámbito del logos, capaz de organizar la sociedad sobre una base eficaz y pragmática; sin embargo vano para responder a las grandes preguntas de la existencia. Estos dos caminos del conocimiento (mythos y logos) se mantuvieron separados desenvolviéndose entre sí en respetuoso equilibrio, cada uno necesitaba del otro para prosperar; hasta que, después de la Ilustración, se priorizó la visión de la verdad científica por encima de la verdad espiritual. Por ejemplo: antes de la Edad Moderna, los judíos, los cristianos y los musulmanes disfrutaban de las interpretaciones alegóricas, simbólicas y esotéricas de sus textos sagrados; la lectura literal e histórica de la Biblia es una preocupación que surge del predominio del conocimiento racional sobre el mito. Se destruyó la convivencia entre logos y mythos; el logos llegó a ser tan enérgico que desacreditó al mythos: el logos era una verdad fáctica, mientras que el mythos era eso mito.

Perdido el sentido original del mythos, Europa rompe con la tradición y establece las bases de su cosmovisión del mundo (incluyendo la religión) sobre una cultura científica y laicista. Occidente descubre que la democracia es una conquista beneficiosa de organizar una sociedad moderna, por lo tanto la religión también está obligada a modernizarse como parte esencial de este progreso. El ideal de un estado democrático laico: justicia social, igualdad de derechos, libertades individuales, gobierno secular, división de poderes, fe privatizada, separación religión-estado, pensamiento racional, etc. promovido por occidente supuso para algunos grupos religiosos de mentalidad conservadora (principalmente musulmanes, aunque también judíos y cristianos) que se sintieran amenazados por una fuerza hostil, invasora, en muchos casos asociada inevitablemente a la colonización y la dominación extranjera. Algunos de los extremismos religiosos que han surgido en el mundo moderno de hoy, tienen su origen en el temor a la aniquilación de su espiritualidad. Impulsados por el miedo a no poder mantener su fe y por el sentimiento de persecución, estos movimientos fundamentalistas reinterpretaron el mythos como logos, tomando los principios religiosos literalmente, como verdades de uso en la vida política y legislativa; cometieron el gran error de pensar que el mythos se puede adaptar al logos, el espíritu responder a la lógica, cuando por su naturaleza ambos no pueden.                 

En una época supuestamente dominada por la razón y la tecnología, el fundamentalismo cobra fuerza no tanto con la intención de rescatar antiguas tradiciones o morfologías de un credo religioso, sino como una respuesta única a lo que considera agresiones (materiales y espirituales) del mundo moderno. Una forma radical (a veces terriblemente violenta) de expresión religiosa: la batalla de su Dios en un mundo al que rechazan pero del que no pueden escapar.

lunes, 25 de febrero de 2019

POEMA: “REÍAMOS JUNTOS”.


     Los rostros de nuestra tristeza
     reían juntos escondidos
     tras las sombras de la noche

     Reían tomados de la mano
     con la alegría de saber
     que se puede reír
     después de haber llorado.

     Reían con alegres voces
     como si hubiesen bebido
     el vino de la fiesta

     Reíamos juntos.
     Tú llevabas una diadema
     de flores sobre la cabeza
     y yo un corazón lleno de estrellas.