lunes, 11 de diciembre de 2017

POEMA: “GEMÍAN DE PLACER”.



     En el atrio de las sombras
     hilos de voz polvorienta
     repiten una y otra vez
     gemían de placer
     gemían de placer
     gemían de placer.

     Algo banal, sí,
     los silencios gemían de placer.

lunes, 4 de diciembre de 2017

CUENTO ÍNFIMO.33

[LA CITA]

Despidió al cochero con la orden taxativa de no volver a recogerle. Alejándose del lago, con pasos serenos y elegantes caminó bajo la sombra de las acacias hasta un apartado rincón del parque, discreto lugar de sus encuentros furtivos. Llegó veinte minutos antes como de costumbre, apoyó el bastón en el seto, se sentó en el banco, se quitó el sombrero y los guantes, substrajo del bolsillo interior de la chaqueta un librito de poemas encuadernado en piel y se dispuso a leer y esperar.

Se suceden las estaciones y pasan los años, se ha perdido la cuenta de cuantos desde aquella tarde de primavera en la que el barón, después de leer la escueta misiva dirigida a su noble persona, como todos los miércoles acudió a su cita de amor en el parque. Sobre la consola isabelina del hall en la bandeja de cartas, permanece abierta la breve nota protocolaria con el membrete del escudo de la casa ducal: Pongo en noticia de Vd. que en la mañana del presente día, mi esposa, la duquesa, ha partido de viaje, sin fecha de retorno, en compañía de aquel joven profesor de hermenéutica que su ilustrísima tuvo a bien presentarle.

En la mansión de las dos torres y las altas chimeneas, el tiempo trascurre inmutable dedicado a las tareas cotidianas: el mayordomo gobierna la casa, las doncellas ordenan las habitaciones, los lacayos limpian la plata, las sirvientas quitan el polvo, la cocinera prepara la comida, el jardinero cuida del jardín y en los establos el cochero cepilla a los caballos. Así ha sido siempre, todo debe estar limpio y ordenado para cuando el señor regrese.

lunes, 20 de noviembre de 2017

DECIMOSEXTA NOCHE




21:15
Espíritu flotando (en el mar o en el cielo) como Ofelia en aguas profundas.

21:18
Sosiego, tranquilidad. Tonos poéticos de la lentitud. Matices relajados. Calma luminosa, extraña y enigmática. Lento, muy lento, la lentitud de la soledad. Melancolía precisa y clara. Atmósfera de honda experiencia emocional.

21:25
Cierro los ojos y me abandono a disfrutar de este momento pausado de la vida, sin hacer preguntas, sin reflexionar, como si la existencia no se consumiera.

22:10
Bill Evans (piano) & Jim Hall (guitarra), Undercurrent. New York City, 24 de abril de 1962 y 14 de mayo de 1962.



lunes, 13 de noviembre de 2017

lunes, 6 de noviembre de 2017

FLANNERY O´CONNOR; "CUENTOS COMPLETOS".



Espacio geográfico, sur de Estados Unidos, predominio del paisaje rural (granjas, pueblos, campos) sobre el urbano (industrias, metrópolis, asfalto). Cara y cruz de una misma moneda, opuestos el uno al otro; un mundo moderno, secular, progresista que camina de cara al futuro económico, social y político, en contra un mundo religioso, inmovilista, anclado en costumbres y tradiciones arcaicas. Plantaciones agrícolas, pequeñas destilerías clandestinas, calles con edificios de ladrillo rojo, todos iguales, donde se escuchan los himnos de los devotos y es difícil hacer amigos. Visión de una cultura provinciana, oscurantista que acentúa su énfasis en el pecado y la salvación arrinconando el humanismo liberal. Sociedad claramente definida: «en la base del montón estaban casi todos los negros», «un poco más arriba la gentuza blanca», «encima los que tenían casa propia», «por encima los que tenían casa y tierras» y en todo lo alto «la gente con mucho dinero con casas mucho más grandes y muchas más tierras». Narraciones no tanto de damas y caballeros, sirvientas y criados, como de una clase media baja, ruin, empobrecida, racista, ignorante, cuyo orden y creencias se ven trastocados; «ha desaparecido el viejo mundo, las viejas costumbres han caído en desuso». Espacios ensimismados de una aparente tierra prometida en la que anida el mal, el dolor y el odio.

Descripción de personajes variopintos sumidos en la desolación que se aferran al clavo ardiendo de la redención espiritual, la fe placebo de liberación; de alguna manera hay que dar sentido a los cambios que nos somete la vida. Cualquier movimiento que perturbe su letargo representa una amenaza, un hoyo profundo en su educación, un apocalipsis personal. Seres humanos tal vez grotescos, posiblemente perversos, inequívocamente trágicos; embaucadores, oportunistas, estafadores, farsantes, víctimas inocentes. Gentes condenadas a desangrarse en un terrible destino, incapaces de alterar el rumbo. Humanidad degradada y mezquina. No pueden faltar los conflictos raciales, el clasismo cultural, la violencia sórdida, las disputas familiares, los roles de género, la hipocresía religiosa, los golpes de suerte, la libertad frustrada y otros asuntos; desagües de los miedos individuales convertidos en colectivos.
 
Historias (a veces apocalípticas, casi mitológicas) con sello personal, que escarban dentro de los personajes principales o secundarios, hijos de un entorno que determina su psicología y modifica sus vidas. Inquietante, aguda, salvaje sin perder la sutileza, el matiz y la delicadeza, captura los detalles de la decrepitud social convertidos en sátira moral, sin sermones ni moralejas.

Como es lógico en una publicación que recopila los cuentos completos de un autor, las tramas tienden a repetirse y la calidad es desigual manteniendo siempre un tono medio-alto (algunas narraciones son excelentes), lo que no quita méritos al conjunto de una obra de imprescindible lectura.

lunes, 30 de octubre de 2017

POEMA: “YO PROTESTO”.



Yo protesto.

Protesto contra la inocencia robada.
Protesto contra la realidad sin mitos.
Protesto contra la abulia amable.
Protesto contra las esperanzas vulgares.
Protesto contra la luz que se enciende en un instante asombroso.

Protesto contra los riesgos calculados.
Protesto contra los mundos posibles.
Protesto contra los salvavidas del alma.
Protesto contra los paraísos feroces.
Protesto contra los que nos niegan los sueños inalcanzables.

Yo protesto.

Protesto contra el orgullo sentado a la derecha del imperio del Padre.
Protesto contra la soberbia de la penitencia impuesta al pecado.
Protesto contra las voces de la fe y los gritos del dogma.
Protesto contra los que crean a Dios a su imagen y semejanza.
Protesto contra los privilegios sagrados y las responsabilidades divinas.

Protesto contra la virtud que besa el anillo de oro.
Protesto contra la larga agonía de mis ángeles custodios.
Protesto contra las masas silenciosas y sus necios políticos.
Protesto contra las indiscretas verdades y las burdas mentiras.
Protesto contra el pensamiento supremo en la noche de la humanidad.

Yo protesto.

Protesto contra las pasiones tibias.
Protesto contra los ojos encendidos por el desdén.
Protesto contra las palabras que explican el origen del mundo.
Protesto contra toda llave que abre un secreto.
Protesto contra aquellos que hablan del amor con la seguridad de quien lo comprende.

Protesto contra las puertas y las ventanas cerradas
Protesto contra los días negros del calendario.
Protesto contra los barrios de cristal que escupen a las chabolas.
Protesto contra los árboles sin hojas y los estanques sin barcos de papel.
Protesto contra la mala suerte de los que siempre tienen mala suerte.

Yo protesto.

Protesto contra mis años perdidos siendo nadie, queriendo ser alguien
al consejo de mis mayores.
Protesto contra el tronco de la vida convertido en cenizas.
Protesto, en suma, antes de que se me aburran las protestas, contra una vida 
perfecta, sin problemas, sin errores que al morir no deja ningún recuerdo.

lunes, 23 de octubre de 2017

CUENTO ÍNFIMO.32

En sus pensamientos hay angustia y en sus palabras se enreda el pasado convertido en un nido de desprecio. Espera de manera involuntaria, con absoluta naturalidad, el mal del que él ya no puede desprenderse.