lunes, 7 de octubre de 2019

VÍCTOR MORA; “WHISKY CON NAPALM”.


¿La isla de Felicia es un país imaginario? Clima cálido propio de un paraíso tropical. La riqueza mineral, el cultivo de la remolacha (su raíz es un buen remedio contra los dolores de muelas y de cabeza) y, cada vez con más auge, el turismo, sustentan su economía. Los turistas invaden los paseos de palmeras y cocoteros que bordean la playa, y pueblan las terrazas de los cafés y las típicas tabernas del puerto. La policía mantiene el orden y la seguridad, vela porque los medios de comunicación (periódicos, radios y televisión) publiquen la verdad del régimen (no las mentiras de los disidentes que se arrastran por los pasillos de la ONU mendigando democracia para su país), defiende los intereses de una oligarquía financiera y terrateniente vendida a las grandes compañías extranjeras, controla cualquier instrumento de participación política o social (sindicatos, partidos, asociaciones) y reprime a la población civil (campesinos y obreros); el pueblo ignorante y analfabeto durante generaciones debe producir, consumir, divertirse y obedecer y respetar a sus dirigentes, no preocuparse por nimiedades, el hombre de las botas altas y brillantes engalanado de condecoraciones, pensará por ellos, un héroe nacional amparado bajo el palio de la Iglesia. Ah, y cuenta con una fuerza especial de élite bien entrenada para luchar contra la guerrilla financiada por el comunismo internacional. Un ejemplo de república bananera perteneciente al mundo libre neocapitalista. A medida que van pasando las páginas la isla se va transformando en una península mediterránea en las primeras décadas de la mitad del siglo XX. 

Dictadura militar, corrupción, explotación, desigualdad social, etc.; la insurgencia, joven e idealista prepara un plan revolucionario que devuelva los valores de igualdad y libertad al pueblo feliciteño víctima de un régimen indigno. La trama está servida. Novela, con acento irónico y altas dosis de crítica, que el autor define de política-ficción, pero también contiene sus ingredientes de espionaje, acción y suspense, que atrapan al lector con fluidez. 

Víctor Mora, exiliado en Francia donde vive su infancia, activista político en su juventud y comprometido con los derechos y libertades siempre; traductor, escritor y, principalmente o por el trabajo que es popularmente conocido, guionista de comic, por citar algunos de los que yo he leído: El Jabato, El Corsario de Hierro, El Cosaco Verde… y El Capitán Trueno, sobre todo El Capitán Trueno, mi tebeo favorito de siempre, forma parte de mi memoria e ideario personal.