lunes, 27 de abril de 2026

DUCENTÉSIMA CUADRAGÉSIMA PRIMERA MADRUGADA

01:50

Inhabilitada la tristeza del exiliado. Apartado de la calle, patria de los otros. Hay paredes, puertas y ventanas. Enmudecen los sentidos, sin riesgo para la ingravidez de mis paisajes. 

01:52

Permanezco desterrado de las apariencias, las relaciones sociales, las amistades infladas, las simpatías de grupo, las generaciones, las adicciones compartidas y la permanencia a una misma nómina de sustancias ideológicas-demagógicas. 

01:54

La causa objetiva, sin miedo a equivocarme de vivir al margen del tumulto mundano, del paraíso que me venden como paraíso, es que no soy capaz de enfrentarme a una realidad externa considerada como hostil, ni puedo ni quiero.