lunes, 17 de agosto de 2026

APOTEGMA (338)

No siempre lo venidero es mejor que lo que está viniendo, como no siempre lo simbólico es más profundo que lo concreto.

viernes, 14 de agosto de 2026

DUCENTÉSIMA SEXAGÉSIMA PRIMERA NOCHE

22:31

Leo poesía como leo oraciones que expresan interrogantes de la memoria de Dios. Leo poesía arrojándome sin remedio al refugio perpetuo del alma.

22:32

¿Hemos sido creados para ser poetas? 

Se mantiene en pie quien no pierde la esperanza de poder resucitar en un poema.

22:33

Vivo mi vida y la vida que leo en los poemas. 

En la poesía vives como quieres sin dañar ni molestar a nadie.

miércoles, 12 de agosto de 2026

APOTEGMA (337)

El renegado con el mismo entusiasmo abraza una religión o una ideología que su contraria.

lunes, 10 de agosto de 2026

DUCENTÉSIMA SEXAGÉSIMA NOCHE

23:10

¿Cuál es la palabra clave que conoce todo el mundo? ¿Cuál es la palabra que me define?: ¿enfermedad, dolor, fracaso, soledad, misantropía, rebeldía, inconformismo, independencia…? ¿cuál? 

¿Cuál es mi palabra simbólica, mi palabra talismánica, mi palabra icónica, mi palabra significativa?

23:15

En el horóscopo celta mi signo es la higuera; árbol medicinal, cuyo rasgo característico es la autocrítica.

23:17

El placer que siente un náufrago cuando encuentra un objeto valioso para su subsistencia, es el placer que siento cuando encuentro la palabra justa. 

23:19

¿Qué clase de palabra me gustaría haber sido si hubiese sido palabra?

Un adjetivo. El adjetivo es independiente, adaptable al género y al número, señala cualidades, precisa ideas y enriquece el texto.

jueves, 6 de agosto de 2026

APOTEGMA (336)

Cuando el llamado mundo de la cultura deja de ser un contrapoder frente al poder político, troca en adulación, servilismo y propaganda.

lunes, 3 de agosto de 2026

POEMA: “EL PAYASO”

Detenida queda la lágrima

como una gota de cera 

en la mejilla del payaso.

Se deshace el maquillaje de la cara,

cae por el cuello y los hombros

como un manto sagrado

blanco hasta los pies.

Si miras por entre las columnas,

ves al payaso 

con sus zapatones negros y brillantes

subido en el altar mayor,

haciendo reír a los niños del coro,

alargando la luz de la tarde.