domingo, 5 de diciembre de 2010

MARCELA DE JUAN; “SEGUNDA ANTOLOGÍA DE LA POESÍA CHINA”.

La poesía está engarzada en el alma del pueblo chino, desde las más altas esferas del poder imperial hasta las más bajas en la escala social, su presencia ha sido constante a lo largo de los siglos por los que ha transcurrido la historia de esta milenaria civilización; pero de los miles de poetas que ejercieron su arte, sólo unos cuantos nombres merecen el honor de figurar grabados en la columna de la inmortalidad, y de todos ellos, la créme de la créme constituyen parte de esta antología (continuamente reeditada lo que habla a favor de su vigencia) seleccionada, traducida y prologada por la sinóloga china-española Marcela de Juan forma españolizada de su verdadero nombre Ma Ce Hwang (1905-1981), mujer de vida personal y familiar fascinante, pionera de la divulgación de la cultura china en España, digna de toda consideración y reconocimiento por su incesante labor. Para apreciar los méritos del trabajo, cabe advertir que la escritura china se incluye entre las artes plásticas, osease: importa lo que se dice, como se dice y la forma caligráfica de decirlo, se es literato y también pintor (calígrafo).
Nos abre sus páginas el Che King o Libro de los Poemas (1766-1122 a.c.), antiguos himnos, canciones arcaicas, ponen los cimientos de la gran pagoda poética que se va construyendo a lo largo de todas las dinastías reinantes hasta concluir en la República Popular de China, con la presencia del Gran Timonel el mismísimo Mao Tse Tung y los mucho más interesantes maestros de la poesía moderna Wen Yi To (1898-1946), As Tsing (1910-1996) y Fan Ce (1905-1983). Entre el principio y el final mención aparte merece con esmero cum laude la cosecha de la dinastía Tang, considerada la edad de oro, en la que sobresalen los tres grandes dragones de la poesía china: Po Chu Yi (722-846) niño prodigio (escribe desde los 9 años), disfrutando del hermoso jardín de su casa leía, tocaba el laúd y componía poemas. Tu Fu (712-770) amigo íntimo de Li Po, refleja en sus poemas la cara desgraciada de la vida que sufre en sus carnes, la miseria, la soledad, el dolor del pueblo llano. Li Po (701-762) el tocado por la gracia de los inmortales, agasajado y envidiado, amante de la naturaleza y el vino, cuando abandonó la corte donde gozó de los favores del emperador llevó una vida errante por las montañas, los valles y las tabernas “libre para beber y cantar, dormir y meditar”.
 
Escenas costumbristas, paisajismo a veces de postal, lamentos por la juventud perdida, desolación de la vejez, consejos morales, denuncia de la injusticia, amores y desamores; asuntos intensamente humanos. Hermosos circunloquios, las metáforas se encuentran en la belleza de los objetos cotidianos. Delicadeza, espiritualidad, hondura bucólica. Se perciben los olores, los colores, los sabores. Se disfruta de los matices. Poesía sensual, visual y sentimental. Lectura gozosa para aligerar los pesares del corazón.