lunes, 5 de diciembre de 2011

MICROPOEMA (36)

Deseo
arrancar de la oscuridad
del silencio absoluto
de la atroz quietud
sobrenatural
la lápida húmeda de rocío.

martes, 29 de noviembre de 2011

APOTEGMA (39)

Nos inventamos un futuro satisfactorio para poder aguantar un presente decepcionante.

domingo, 20 de noviembre de 2011

CHONG CHI-YONG; “NOSTALGIA”.

Descendiente de un comerciante en potingues de medicina tradicional china; bautizado en la fe católica símbolo y señal que determinó el modo de conducirse por la vida; casado a los doce años como por aquel entonces mandaban los cánones de las costumbres tradicionales; la voluntad benefactora le permitió asistir a la escuela secundaria, para sin solución de continuidad realizar estudios universitarios en Japón obteniendo el grado en literatura inglesa con una tesis sobre William Blake quien junto a Walt Whitman personifican sus influjos occidentales; de vuelta a la patria, ejerce de profesor en diversas universidades (entre ellas la Universidad Nacional de Seúl) y de traductor; Chong Chi-Yong es considerado uno de los padres fundadores de la moderna poesía coreana, incluido en noveno lugar en la lista de “los cien mejores escritores coreanos”; en el año 1950 (guerra de Corea mediante) es para unos detenido o para otros secuestrado por tropas de Corea del Norte y llevado a Pyongyang donde parece que murió en prisión víctima del daño colateral de una explosión.

La muerte abre las puertas de la inmortalidad con la llave que forjó la vida. Sintiendo el frío de la mesa de mármol, sollozando bajo la mirada atenta de las lámparas ojos de serpientes, reptiles extraños, dragones que escupen como humo y fuego los deseos de la naturaleza y los sentimientos humanos demasiado humanos, y mastican los huesos blancos de las preocupaciones. Se puede escapar de todo menos de la tristeza por la ausencia de los seres queridos. La nostalgia de los arroyuelos de aguas transparentes que corren desde las cimas (lugares donde habitan las aves pasajeras y pone un pie el arco iris), de las arenas rojas que pisa el buey albo, del rocío en los campos de cultivo, de la luz del cielo azul sobre las cercas de bambú, de los pollitos de algodón que picotean los granos del suelo rocoso del patio y de los hilos de plata que flotan en el viejo estanque. Recuerdo de una mañana de primavera, mañana feliz, aletean las mariposas, las dalias florecen y las golondrinas vuelan espantadas por las campanadas del reloj; la mirada se pierde embelesada oteando el cielo sin importar los colores de la tierra. Añoranza, el deseo de regresar a casa cantando las canciones que se aprendieron en la niñez, escuchar los cuentos antiguos para alentar el retorno y aliviar el cansancio de la vida; volver a oír el ronroneo del agua entre las piedras, el silbido del viento entre los pinos; volver a la tierra soñada del paisaje dormido, de los aromas aletargados que despejan las sombras del amor apasionado. Cuadro de tardes melancólicas: al otro lado de la ventana se encienden las luces del puerto, las figuras se diluyen en la niebla y la angustia persiste. Fuera del brillo del cristal los lamentos de un faro solitario, las gaviotas vuelan por encima de las olas que arrastran una y otra vez su espuma sobre la faz de las islas lejanas; la presencia constante del mar con las velas extendidas para recoger toda la fuerza de las metáforas nada irreales, nada fantasmagóricas, cercanas imágenes de contornos precisos con los pies sobre la tierra de inocente asombro.

Fresco, conciso, sutil, suscita sentimientos de complicidad y alegría suave. Tristeza fina, delicada que acompaña siempre al corazón y nos hace soñar con días despejados en los que los rayos del sol alimentan a los girasoles, calientan la espalda de los caminantes y el dolor parece trivial. En el horizonte queda la necesidad involuntaria de volver a sentir el frío del invierno y refugiarse junto al fuego del brasero a esperar la llegada de las verdades ausentes.

lunes, 14 de noviembre de 2011

lunes, 7 de noviembre de 2011

APOTEGMA (38)

Con todo detalle le contó su vida hasta el último secreto; desnudó su alma y sintió que hacía frío, mucho frío en el corazón de quien escuchaba.

domingo, 23 de octubre de 2011

LEIF GW. PERSSON; “EL DECLIVE DEL ESTADO DEL BIENESTAR”.

Antes de tomar la salida evitemos confusiones, el título puede inducirnos al error de pensar que estamos ante la publicación de un juicioso ensayo sobre las consecuencias sociales de la crisis económica en los estados democráticos de la vieja Europa; nada de nada, el genérico enunciado engloba a una trilogía de novelas de intriga suecas…¡¿Más literatura policíaca nórdica?!...¡¿Otro Stieg Larsson?!...¡¿Qué hay de malo en ello si se ejerce bien el oficio y la obra lo merece?! Además, sobra recordar, aunque son autores que comparten paisaje y paisanaje escandinavo con algunos puntos temáticos en común, cada cual calza zapatos según estilo y gusto; en la presente ocasión Persson se sitúa más cerca de la línea de los Le Carré que de los Larsson, Fossum, Marklund, o la pareja clásica Sjöwall y Wahlöö.
 
Mil novecientas tres páginas divididas en número desigual en tres volúmenes nombrados con los siguientes encabezamientos: Vol.1: “Entre la promesa del verano y el frío del invierno”. Vol.2: “Otro tiempo, otra vida”. Vol.3: “En caída libre, como en un sueño”. Ambientados en los últimos 25 años de la historia sueca del siglo XX (aproximadamente el periodo comprendido entre el año 1975 y el año 2000), y por vecindad geográfica con la historia de la Europa del Este; dos décadas y media en las que se cae el muro de Berlín, se deshace el Telón de Acero, se derrumba el Imperio Soviético, aparecen y desaparecen países, se quitan y se ponen fronteras. Un guirigay geopolítico propicio para sacar tajada; burócratas de los servicios secretos del antiguo bloque comunista se llevan por la patilla archivos confidenciales con información suspicaz e importante: colaboracionistas, simpatizantes, espías, etc; la extorsión abre su mercado (de algo hay que vivir), el KGB y la Stasi venden, la CIA compra. Suenan nombres y apellidos, altos cargos del estado sueco relacionados en su juventud con delitos de terrorismo y la sospecha sobre un Primer Ministro que… A las 23,21 de la noche de un viernes 28 de febrero de 1986 en una calle céntrica de Estocolmo es asesinado de un tiro por la espalda Olof Palme, político socialdemócrata, en ese instante Primer Ministro de Suecia. Personaje controvertido, amado u odiado sin término medio, cuyo homicidio da origen al llamado “Caso Palme”, quizás el hecho histórico más relevante acaecido en la etapa moderna del estado sueco desde la postguerra hasta la actualidad. Se buscan los motivos políticos o ideológicos, se analizan mil pistas (la pista de los kurdos, la surafricana, la iranoiraquí, la yugoslava) la de acá y acullá; recaen las sospechas sobre cabezas patrias (el ejército, la policía, los servicios secretos, la ultraderecha nacionalista); surgen, la mayoría de ellas sin fundamento parcial o total, las teorías de la conspiración que ponen su punto de mira en las esferas más respetables y sólidas de la sociedad sueca. Se abre un caso trillado, investigado una y otra vez mirando todos los ángulos imaginables, analizado al detalle; el mayor fiasco en los anales de la policía sueca. Un caso abierto, irresoluto al que referirse como mala praxis en la investigación es simplificar la incompetencia, la torpeza, la falta de medios y preparación policial, el desinterés, la corrupción y la estulticia política.
Los pecados del pasado reclaman penitencia en el presente, las traiciones venganza y las heridas abiertas supuran bajo las vendas que las ocultan. Las personas no son hologramas, dejan sus huellas, sus amores y desamores, sus aciertos y fracasos, sus vicios y virtudes; sucumben a la seducción del poder y el dinero o cumplen honradamente con su trabajo imponiéndose a la apatía de lo cotidiano, a la desconfianza de sus superiores y el descontento de sus compañeros.

Realismo social salpimentado con notas de humor corrosivo e ironía satírica sin excesos. Policíaco absorbente sostenido sobre una trama política que saca los colores a una sociedad que parecía modelo de progreso y eficacia, y a una administración ejemplo de diseño moderno, limpio y aseado necesitada de depurar sus cloacas.

martes, 18 de octubre de 2011

MICROPOEMA (34)

Hacen demasiado ruido los hombres
con impertinencia
para que salgan
esta noche
a pasear las estrellas.

lunes, 10 de octubre de 2011

lunes, 3 de octubre de 2011

ROBERT FISK; “LA GRAN GUERRA POR LA CIVILIZACION”.

Definida la palabra civilización como el “conjunto de ideas, creencias religiosas, cultura, artes y modos de vida de un pueblo”, ¿hay civilizaciones superiores e inferiores?, ¿cuáles son los principios que determinan que una civilización sea considerada superior o inferior?; admitiendo que las haya ¿es civilizado imponer una civilización sobre otra mediante el uso de la guerra? Guerra, ese es el leitmotiv: guerra justa, guerra al terror, guerra del bien contra el mal, guerra de ellos o nosotros, guerra por la libertad, guerra por la democracia; clichés que imponen una visión del mundo sesgada, maniquea y hurta un debate honesto sobre las políticas internacionales de Occidente; se establecen con la ayuda de la manipulación mediática consciente o inconsciente, la retórica competente o incompetente acomodada en el conformismo periodístico que ignora el contexto histórico, el porqué del presente y los temas claves del conflicto de Oriente Medio; a saber, enumerando: genocidio armenio, creación del estado de Israel, guerras árabes-israelíes, contienda israelí-palestina, revolución iraní, guerra Irán-Irak, campamentos de refugiados palestinos en Líbano, Siria, Jordania y Cisjordania, invasión soviética de Afganistán, guerra del Líbano, guerra civil argelina, invasión de Kuwait, guerra del Golfo, atentado de las Torres Gemelas, guerra de Afganistán, invasión de Irak, … Guerras, conflictos, invasiones, terrorismo, atentados suicidas, violencia sectaria, represión, daños colaterales de políticas hipócritas, traiciones, engaños y mentiras. Avalancha de hechos sangrientos, similares, a veces repetidos hasta la náusea durante décadas en una parte del mundo sumida en la injusticia y el sufrimiento de miles de personas inocentes, vidas destrozadas que como cualquier hijo de vecino también desean la paz, la libertad, la justicia, la democracia, el progreso e incluso liberarse de la tutela, los mezquinos intereses egoístas y los regímenes corruptos que amparan las potencias occidentales. Los grandes amigos de ayer (Saddan Hussein, Bin Laden, Gadafi, etc), según soplen los vientos de la política internacional, son los terribles enemigos del hoy. Se reescribe la historia con renglones torcidos.
 
    Treinta años pateándose el intrincado escenario geopolítico de Oriente Próximo, captar la atmósfera, tomando el pulso (como se suele decir), si se tiene el oficio, la sensibilidad, el coraje y la inteligencia suficientes dan para escribir un testimonio periodístico colosal, una crónica sobrecogedora narrada con la emoción de la vivencia del testigo ocular; memoria personal del corresponsal de guerra lúcido, del viajero atento, del observador comprometido con su tiempo que expone con nitidez su postura sin rehuir la polémica, muy al contrario la fomenta si para ello no tiene que renunciar a llamar a las cosas por su nombre; no teme nombrar a los asesinos, señalarlos y denunciarlos, da voz a las víctimas, toda la voz para las víctimas nunca en igualdad con los verdugos (se debe informar desde la perspectiva de las víctimas) y ataca a los medios de comunicación por su supuesta objetividad en el control del poder y los centros de poder. Historia al pié del cañón que aporta claves imprescindibles para entender un conflicto que ha marcado el siglo XX y puede marcar el XXI, un problema de difícil solución. Denuncia sin paños calientes la obscenidad moral que supone usar la guerra como opción política, violando leyes internacionales, pisoteando derechos humanos, considera el autor la guerra como “el fracaso total del espíritu humano”; intereses de la devastación, el odio y la tergiversación deshumanizada de un crimen cotidiano contra la humanidad. Análisis de las causas, consecuencias y responsabilidades de los estados occidentales (EE.UU a la cabeza) en esta tragedia. Ensayo crítico, valiente y esclarecedor. Obra magna, de imprescindible lectura (tirando del tópico) para todo aquel que desee conocer lo que está ocurriendo en una parte del mundo donde la locura humana amontona el horror sobre el horror, en un parte del mundo, de nuestro mundo, cuya sombra tenebrosa nos alcanza a todos.