viernes, 31 de enero de 2014

MICROPOEMA (60)

Mi demonio
tiene rasgos definidos y comunes
se oculta en la oscuridad
como todos los demonios
(la luz les inquieta)
es tenebroso
asfixiante
siembra la desazón
corroe las defensas del alivio.

domingo, 26 de enero de 2014

TRIBULACIONES (IX)

Vacuidad: 

Palabras que contienen la sustancia de la necedad. Frases habilitadas para lo vano, carentes de solidez, huecas, que ocultan la ausencia de ideas y de proyectos o enmascaran realidades impopulares, negativas e interesadas. Referidas al pensamiento: simpleza. 

Soy lo que soy y sé que sé lo que soy. Somos lo que somos y sabemos que somos lo que somos. Estoy donde estoy y se donde estoy. Estamos donde estamos y sabemos donde estamos. Sé y sabemos que esto es lo que es, sé y sabemos que así ha sido y sé y sabemos que así seguirá siendo. Sabemos que se hace lo necesario cuando es necesario y si es necesario haremos lo que sabemos hacer. Nadie nos va a enseñar lo que ya sabemos. Y por ultimo: la justicia es igual para todos. 

Se aplaude y vitorea la nada; ante tanta nada, sabemos, eso sí, que la mentira es de verdad.

domingo, 19 de enero de 2014

APOTEGMA (64)

La venida de un dios único, omnipotente, omnisciente, omnipresente, trasmutó en blanco y negro la diversidad cromática del pensamiento religioso.

domingo, 12 de enero de 2014

NAOKI URASAWA; “MONSTER”.

El destino une a la gente, no la casualidad. En Düsseldorf (Alemania Occidental) la carrera y la vida de un joven neurocirujano japonés descarrilan el día que decide cumplir el juramento hipocrático, desoyendo el mandato de sus jefes superiores en el hospital. Un médico tiene encomendada la misión principal de salvar vidas humanas y no de generar negocio, éxito o dinero; está obligado a cumplir con su deber sin primar intereses políticos, personales o económicos. Puestos en la tesitura de poder socorrer a un herido grave se destierra la duda sobre si todos somos iguales, no se puede discriminar a un paciente en función de las cualidades morales de su personalidad. ¿Y si se tiene a merced del bisturí la vida de un psicópata asesino, frío y calculador como no hay otro? 

Comienza el carrusel diabólico: tres personajes relacionados con la carrera profesional del joven neurocirujano son asesinados al mismo tiempo en lugares distintos sin aparente explicación: el director del hospital (antiguo mentor), el director jefe de cirugía y el jefe de la sección de neurocirugía. ¿A quién beneficia esta concatenación trágica de casualidades? La policía pone bajo la lupa de la sospecha al galeno nipón, en pocas páginas pasa de compungido compañero a principal acusado. A su vez, han desaparecido del hospital dos niños hermanos gemelos, chico y chica, al mozalbete, en concreto, el cabal cirujano le devolvió a la vida; ambos son los únicos supervivientes del homicidio cometido contra su familia, refugiados de Alemania del Este. ¿Cuál es la relación entre unos hechos y otros? y ¿dónde se encuentra el nexo de unión entre esas muertes y esos hechos, con el asesinato de matrimonios de mediana edad sin hijos acaecidos en diferentes ciudades del país? El asunto tiene miga. ¿Puede ser el mismo asesino en serie el responsable único de tanta devastación o son diversos asesinos que enmascaran sus delitos imitándose entre sí? El contraste valora que en unos crímenes hay sentimientos y en otros no, ésa es la única diferencia que aprecia el olfato profesional del detective. 

El asesino juega con la vida de las personas como si fueran marionetas, las usa, las manipula y las tira cuando ya han colmado sus planes. Aterra tan alto grado de maldad, tanto por lo que pueda hacer él como por lo que es capaz de inducir a que hagan los demás por él. Circula de aquí para allá, de una ciudad a otra y no deja huellas, desaparece sin dejar rastro, sólo quedan preguntas a su paso. Ningún ser humano puede dejar sólo preguntas y ninguna respuesta; únicamente los fantasmas no dejan respuestas. Es demasiado perfecto para existir en la realidad, nadie tan perfecto puede existir en un mundo tan imperfecto. ¡Atención! ¡peligro!, cualquiera que busque la verdad puede encontrar un lugar confortable donde descansen su huesos; todos los que se implican en la investigación o son ejecutados o viven bajo amenaza de muerte. Cuando se habla del ejecutor aparece la teoría de la personalidad múltiple, consecuencia de traumas infantiles que condicionan la conducta del adulto. La infancia es la etapa de los misterios, en ella se encuentran las claves para descifrar el comportamiento que impulsa la mente del asesino. Analizar los datos de los casos, enfocar la investigación desde la perspectiva subjetiva del delincuente y seguir la pista de la infancia, estudiarla, comprenderla, entenderla, situarla, investigarla, diagnosticarla puede arrojar luz sobre las tinieblas que envuelven el secreto del origen del monstruo.Todo empezó en la infancia. 

 La desesperación, la frialdad, la maldad y la sagacidad diabólica dibujadas como consecuencia de un juego psicológico terrible, la manipulación de un acto noble para sacar lo peor del alma humana. Fomentar hasta el delirio los sentimientos de culpa con la perversa intención de convertir los recuerdos en un tormento del que se es incapaz de redimirse. Trama compleja, seductora, llena de sorpresas, que se bifurca en diversas subtramas con un objetivo en común. Historias paralelas que se desarrollan en el mismo nivel de suspense, se entrelazan unas con otras. Entradas y salidas de personajes. Tela de araña narrativa llena de sorpresas y confusión de identidades. Acertijo que instiga a descubrir las mentiras porque todo el argumento está plagado de trampas, de personajes que son lo que no son y viceversa. Instala la duda en el lector. Emoción, acción, suspense,dramatismo, terror como corresponde a la lógica de un grandioso thriller. Calificarla de obra maestra del manga seinen, son palabras mayores, pero es posible que se acerque mucho; en cualquier caso, una lectura altamente recomendable.

martes, 7 de enero de 2014

POEMA: “QUIEN NADA ES”



Quien nada es, nada hace.
Contemplo la lluvia
a la espera de los días soleados,
cuento las gotas al caer.

Una, 
          dos,
                   tres

Soy un espíritu roto
por la experiencia de la traición.

Cuatro, 
               cinco, 
                           seis

Se desvanecen
en el ruido del amor
las voces de la venganza
pintadas sobre mis pasos.

Siete, 
           ocho, 
                      nueve

La piedad guarda el disfraz del dolor
en la gruta profunda
donde cuelgan los años.

D
   i
    e
      z

Si hubiese sido yo
abrazado por la palabra…
Si, sobre todo,
hubiese visto
brillar la sinceridad en cada frase…
Sabe Dios por qué,
seguramente,
hubiese perdonado.

jueves, 2 de enero de 2014

APOTEGMA (63)

Estar permanentemente en guerra con el mundo. ¡Luchar!, ¡luchar! y ¡luchar!, ¡nunca dejar de luchar! Antes la derrota absoluta que someterse a una paz esclava.

jueves, 26 de diciembre de 2013

MICROPOEMA (59)

Primera luz del día (salpicada de rocío)
(transparente) perfila los contornos de mi ocaso.

jueves, 19 de diciembre de 2013

TRIBULACIONES (VIII)

Navidad:

Celebración pagana de culto al amor que invita al corazón del hombre a sentirse más humano.

¿Cuántos hombres conoces tú que sean razonables?, ¿cuántos que sean razonables y coherentes?, ¿cuántos que sean razonables, coherentes e íntegros?, ¿cuántos que sean razonables, coherentes, íntegros y sinceros?, ¿cuántos que sean razonables, coherentes, íntegros, sinceros y humildes?, ¿cuántos que sean razonables, coherentes, íntegros, sinceros, humildes y generosos?, ¿cuántos conoces tú…?, hombres de buena voluntad.

Los míos no tienen nombre, se lo quitaron para que no pueda llamarlos cuando me encuentre solo, derrotado y enfermo.

¡Feliz Navidad!

domingo, 15 de diciembre de 2013

CHET BAKER; “COMO SI TUVIERA ALAS. LAS MEMORIAS PERDIDAS”.

Chesney Henry, llamado Chet, el “Prince of Cool” (título nobiliario que otorga nombre a un recopilatorio de tres discos que contienen las mejores grabaciones realizadas para Pacific Jazz entre los años 1952-1957), se cría en una granja rodeado de vacas, primos, primas y un silo de heno donde jugar al escondite; mientras sus padres trabajan crece al cuidado de su tía, asiste a la escuela primaria, saca buenas notas en todas las asignaturas hasta el primer año de instituto, época de mudanzas adolescentes, llega el tedio, el desencanto, la galbana, mejor pasarse el día entero tumbado en la playa que aguantar el rollazo de las clases. Cansado de contemplar tantos cuerpos hermosos en bañador pavoneándose a la orilla del mar, se alista en las Fuerzas Armadas de los Estados Unidos, sólo tiene dieciséis años. Largas semanas en un campamento de adiestramiento de la infantería terrestre y orden de embarcarse rumbo al teatro de operaciones en Europa. Berlín es su destino, ciudad en ruinas, sus edificios, sus calles, sus piedras son objeto de venganza de las divisiones acorazadas rusas. Misión oficial, mecanógrafo en las oficinas del Gobierno Militar del Sector Americano; misión extraoficial, comerciante en el mercado negro, vende cámaras fotográficas, jabón, chocolate, cigarrillos y otros artículos que la realidad posbélica transforma en moneda corriente; cuando los trabajos y los negocietes se lo permiten juega a los bolos, a las cartas, al ping pong o distrae las horas navegando lago arriba lago abajo en compañía de una radio portátil en la que suenan a todo volumen Stan Kenton y Dizzy Gillespie. No es mala vida para los tiempos que corren, pero desearía realizar alguna actividad que le satisficiera más. La Banda del 28º Ejército solicita trompetista; por tantear nada se pierde. Chet comenzó tocando el trombón, sin embargo, como era bajito para su edad (le costaba alcanzar las posiciones inferiores y la boquilla le calzaba demasiado grande) hubo cambio de instrumento por otro que se ajustara mejor a su tamaño: la trompeta. La enseñanza debió de ser fructífera o bien la milicia andaba soplada de trompetistas, porque el dictamen de traslado se cursó in situ tras oírle tocar unos minutos. Siempre había pecado de obtuso para leer partituras, como depende por completo de la finura de su aparato auditivo, aprende a interpretar todas las marchas de oído, labor que no es moco de pavo. Uniformado, el deber llama a honrar actos castrenses y recibir al pie de escalerilla de los aeroplanos a prebostes de la política, del alto mando o del gobierno, expuesto a la intemperie en invierno se congelan las válvulas, los dedos y las notas salen bajo cero. Un ataque agudo de apendicitis le devuelve al hogar con la licencia definitiva doblada en la mochila.

Bienvenido a la vida civil, Chet se matricula en un colegio universitario, su principal materia de estudio es la música, detrás la literatura inglesa. Aprende a tocar con sencillez, a no liarse demasiado con la trompeta; “la mayoría del público se deja impresionar sólo por tres cosas: la rapidez con que toques, los agudos que consigas, la fuerza y el volumen que saques al instrumento”, a él todo esto le resbala e incomoda, le resulta un tanto exasperante. En Los Ángeles city logra estar presente en muchas sesiones jazzísticas, algunas de las mejores y más exclusivas de la época, son en esas reuniones donde empieza a escribir su biografía donjuanesca, conoce una lista interminable de señoritas deliciosas, una de las jóvenes queda embarazada pero sin futuro no puede haber niño. La maría también pasaba por allí, confiesa que le chifla la maría; empieza a probar de vez en cuando la heroína, confiesa que le chifla la heroína. De liar porros a engancharse al caballo, el viacrucis es el mismo que han recorrido otros artistas. Abandona el colegio universitario no sin antes aguantar la tópica anécdota, un profesor de música vaticina que nunca conseguirá ganarse la vida como músico, ¿bueno y qué? Carente de medios económicos y trabajo, decide ganarse el pan reenganchándose en la banda del Sexto Ejército con base en la ciudad de San Francisco, el compromiso es por tres años, largo lo fiais, aguanta unos sesenta días mal contados; por mucho que lo intenta no puede soportarlo y se ausenta sin permiso; “la frontera de México sólo estaba a cincuenta kilómetros de Fort Huachuca, y la marihuana no costaba más de treinta dólares el kilo”. Arrestado por la policía militar sus huesos dan en chirona, evaluado en la enfermería se descarta la posibilidad de enviarle a la zona de custodia del ala neuropsiquiátrica, directamente le expiden la baja declarándole: “no acto para el servicio”. Sale de la disciplina del ejército por una puerta, entra en la locura del jazz por la otra. Llega, ve, vence; se presenta a una audición del grupo de Charlie Parker; sopla la trompeta y es contratado para la gira en curso. Bird es un instrumentista monumental, extraordinario y aunque se mete mierda a cucharadas y bebe cerveza por barriles, parece que todo aquello no le produce ningún efecto, con él es imposible pasar un solo instante de aburrimiento; ¿se puede pedir más?, tocar al lado de un genio y al mismo tiempo divertirse. ¡Que continúe la fiesta!, graba varios álbumes para Pacific Jazz, cuartetos, sextetos, octetos, sólo instrumentales, con vocalista, etc; realiza el viejo circuito de los clubes de jazz por todos los Estados Unidos, actúa en una película; le trincan por ligar algo de mierda, pasa cuatro días terroríficos en la cárcel, ingresa en el Hospital Federal durante otros tres días donde le mantienen a base de metadona; compra un Jaguar descapotable a un tío que necesitaba guita urgente (su forma de conducir desaconseja ser su copiloto); continua grabando en Los Ángeles; se casa y nace su hijo en San Francisco; vuelve a detenerle la policía, esta vez acusado de traficante de drogas, condenado a seis meses, pasa diez días en la enfermería y el resto de la pena en prisión junto al común de los reclusos, realiza trabajo social dando clases de música, consume las horas enteras en el gimnasio ensayando o jugando al baloncesto; lo pasa mal con la abstinencia. Está hecho polvo, empieza a tener serios problemas para chutarse, las venas le desaparecen de los brazos, la piel se congestiona, come poco y sufre terribles espasmos; decide meterse algún tiempo en la nevera, limpiarse a fondo y dejar que el sol haga efecto sobre su cuerpo; se recluye en una clínica. Lee todas las noches devorando libros a la luz de una pequeña bombilla, ensaya con la trompeta un par de horas al día, escribe y compone canciones; las hojas del calendario pasan deprisa, sale de su internamiento antes de lo previsto, en la puerta le están esperando los camellos para preguntarle qué cantidad de cocaína y heroína necesita.    

Chet viaja a Europa, Inglaterra, Italia, Suiza, Alemania, España, arrestos, deportaciones, expulsiones, en Francia le roban la trompeta (no es la primera vez, en un club de Nápoles le sucedió lo mismo), un trompetista francés le regala su flügelhorn, un viejo Selmer de fabricación gala; disfruta con el sonido de ese trasto tanto que conserva el instrumento durante cinco años, usándolo en todos los discos que graba de 1964 a 1965. Intenta el sueño de tener su propio club y vive la pesadilla de hundirse por culpa de las drogas.
 
Recuerdos, puntos de vista, historias intimistas que Chet Baker nos cuenta con su propia voz: “Había oído Birth of the cool de Miles, cuando salió en el 48. Todavía hoy en día, casi treinta años después, suelo escucharlo con frecuencia.” Un relato inacabado de especial importancia para él y para quien desee conocerlo.