sábado, 6 de noviembre de 2010

ARTHUR C. CLARKE; “LA CIUDAD Y LAS ESTRELLAS”.

Hubo un tiempo en el que la raza humana recorría el universo, era libre para ir y venir por los caminos de la galaxia y explorar las esquinas de otros mundos. Eso fue, echando cuentas, hace un billón de años, plazo en el que los hombres pusieron puertas al campo cósmico para vivir en la Tierra, recluidos en una ciudad de diez millones de habitantes que ni nacen ni mueren, sometidos, en La Casa de la Creación, a un perpetuo lifting de cuerpo entero ni se crean ni se destruyen sólo se transforman en ellos mismos (si la naturaleza lo hace, también lo puede hacer el hombre, se analizan, se estudian, se preservan los datos que definen a un ser humano específico y con ellos recrear una y otra vez el original), en sus mentes guardan infinitas escenas de otras vidas, recuerdos de existencias anteriores repetidas durante miles de años. Derrotada la enfermedad, sometidos el miedo al vacío de la muerte y al caos del espacio, inmortales y seguros viven la quimera de la felicidad obteniendo todo lo que necesitan sólo con aplicar el pensamiento adecuado (imaginas sillones y amueblas la habitación ahorrándote el viaje al Ikea, fantaseas aventuras y se hacen realidad mientras dura el sueño); exentos del placer sensorial por lo tanto carentes de actividad sexual e indiferentes a la curiosidad y a la ambición por conocer, alejados de las culturas inferiores para no contaminarse, vegetan en una sociedad inmóvil regida por una computadora central, a merced de las máquinas, permanecen estancados hasta que entra en escena el ser diferente, la única criatura nacida en la Tierra en los últimos diez millones de años que no ha tenido una existencia previa, el inconformista explorador que emprende el viaje más trascendental jamás realizado por un ser humano durante miles de siglos, el héroe obligado a cumplir con su destino: navegar al corazón de la galaxia para encontrar la respuesta al origen de los mitos, la verdad de las imposturas que crearon una civilización encerrada en sí misma tan dilatada en el tiempo. Una larguísima odisea para resolver el misterio del pasado y ayudar a comprender el presente.
Novela intemporal de la mejor ciencia ficción (imperios decadentes, aventuras galácticas, naves espaciales, robots, diversidad planetaria) entretenida y sugerente (realidad virtual, nanotecnología, superordenadores, alimentos sintéticos, comunicación telepática). Lectura apta para todos los públicos sean o no amantes del género.