jueves, 14 de marzo de 2024

CENTÉSIMO CUADRAGÉSIMO TERCER MEDIODÍA

12:00

Primera clase del nuevo curso. Sin decir nada entraba en el aula, ningún saludo, se hacía el silencio guardando la compostura (entonces la mera presencia del profesor imponía disciplina). Dejaba la cartera sobre su mesa, cogía una tiza y declamaba mientras escribía en la pizarra: alumnos, ustedes son unos adoquines ignorantes, ahora bien (hacía una pausa) eso no es grave porque (hacía otra pausa) de ustedes depende que dejen de serlo. Parecida frase la había leído o escuchado en algún otro lugar, pero sólo se la recuerdo a él. Me apropié del termino adoquines ignorantes, que uso en su justa medida cada vez que la ocasión la pintan calva. (Me nutro de todas las expresiones que me gustan como adoquines ignorantes o la ocasión la pintan calva).

12:07

La enseñanza libre no existe, enseñamos con nuestra parcialidad, prejuicios, contradicciones, opiniones y condicionantes ideológicos. No somos objetivos porque no podemos serlo. ¿Por qué pedir a los demás lo que ninguno podemos ser? ¿Por qué pedir cotufas en el golfo? (otra expresión de mi agrado: cotufas en el golfo).

12:10

No es necesario poseer un gran talento para usar los dichos hechos o ser un escéptico.