Se
agita el cielo
sobre
tus espejismos
bajo
mis pies.
Un caso se cierra cuando caen todos los culpables. Los pensamientos se agolpan en la cabeza, se enredan con sentido y sin razón. Desde el principio la investigación había ido acompañada por la mala estrella. La vida personal no es fácil. A veces es mejor sencillamente dejar en paz a los muertos, enterrar en un cajón los elevados objetivos profesionales. No todos los que resuelven un caso de asesinato son aclamados y reconocidos por sus compañeros y superiores, a veces lo único que se consigue son problemas. Sin embargo, el interrogante acerca de porqué debe morir un ser humano nunca te abandona.